Aquel día, hace 498 años

Aquel día, hace 498 años
Justo Rodriguez

Tras la ofrenda floral al patrón, Logroño evocó de nuevo el asedio francés | La alcaldesa cerró el evento, de nutrida participación, con un resumen histórico y, además dando las gracias ante su inminente relevo

María José Lumbreras
MARÍA JOSÉ LUMBRERASLogroño

Quien no vaya a vísperas y a la procesión tendrá una multa de medio real, decía el voto de San Bernabé, según recitaba este lunes, en el acto de evocación histórica, el periodista Carlos Santamaría, conductor del mismo. Hubo muchos que sí fueron a presenciar el evento y muchos también que lo hicieron para participar en los grupos de danzas, asociaciones y colectivos que portaron las flores que ya pueden verse junto a la muralla del Revellín, al lado de la imagen del patrón, San Bernabé.

La Agrupación Musical Logroñesa abrió la comitiva floral al son del himno oficioso de Logroño. Ya saben... 'La Rioja es mi tierra, mi pueblo...' y, a partir de ahí, los Vendimiadores mayores, Andrea Ruiz y Álvaro Martín, llevaron la cesta del Ayuntamiento. Pasaron luego con sus ramos los niños representantes de la ciudad, que, poco antes, habían recibido su banda acreditativa en el Ayuntamiento.

Los grupos de danzas tuvieron especial protagonismo, primero como portadores de ofrendas de distintas entidades y luego ofreciendo sus bailes. Cofradías de la ciudad, casas regionales, peñas, partidos políticos, algunas asociaciones de comerciantes, alguna otra de vecinos... pusieron su granito de arena en una celebración que, según diría la alcaldesa, Cuca Gamarra, en su discurso final, es «el más logroñés de cuantos se celebran».

A Gamarra le tocó recapitular lo hechos que acaecieron en el Logroño de 1521, con 30.000 soldados de Asparrot a las puertas de la ciudad, que venían victoriosos de conquistar Pamplona avanzando hacia Castilla sin encontrar resistencia en territorio alguno, fue contando. «Logroño no se rinde, llegaremos hasta la muerte», apuntó rememorando las palabras del capitán Vélez de Guevara, encargado de liderar la resistencia. Todo culminó la noche del día 10 de hace 498 años. Entonces, «Logroño tomó conciencia cívica, asumió su liderazgo y se mostró al exterior como una ciudad con ambición, con deseo de trascendencia», refirió la alcaldesa, quien se remitió a la celebración del próximo quinto centenario de aquel asedio para indicar que se trata de un reto «en el que todas las fueras políticas hemos ido de la mano hasta el momento por el carácter ciudadano de la empresa, por ser un proyecto que supera mandatos».

La despedida

Se situó después en el pasado 26 de mayo, cuando «los habitantes de Logroño volvieron a expresarse en libertad y con responsabilidad sobre por dónde querían encaminar su futuro». «Al que será alcalde y a todos los concejales de la nueva Corporación, desearles éxito y suerte en la tarea que tienen por delante (...) Y les pido que escuchen el sentir de un pueblo que, como en 1521 sigue diciendo 'todos a una' cuando se trata de afrontar retos», señaló, para después dar las gracias a los concejales que estos últimos cuatro años han formado la Corporación que dejará de serlo el día 15 de junio.

«La ciudad tiene encaminada ya la consecución de numerosos retos que deberá culminar, pero también está preparada para encarar nuevos fines porque, como hemos visto, la garantía de futuro se encuentra en el correcto y democrático fluir de esta secuencia», apuntó la alcaldesa.

Durante el acto, los integrantes de la Escuela de Jotas de Logroño interpretaron el himno a San Bernabé y, tras ellos, Aires de La Rioja, Contradanza y el Grupo de Danzas de Logroño tuvieron ocasión de mostrar sus bailes.

Feliz de contribuir a romper alguna barrera para todas las mujeres

El primer acto de Cuca Gamarra como primera edil fue dar los banderazos, como recordaba este lunes, en lo que, según dijo, «será posiblemente mi último discurso público como alcaldesa». Así que aprovechó la ocasión para agradecer, con voz entrecortada por la emoción, «el apoyo que me habéis prestado estos años, por sentir vuestro aliento, por el inmenso respeto y el cariño que me habéis dispensado». Pero sobre todo, destacó «por darme la oportunidad de ser vuestra alcaldesa, de ser la primera mujer honrada con este honor. Soy feliz al pensar que esta opción que tomasteis ha contribuido a romper alguna barrera para todas las mujeres, a resquebrajar techos de cristal que pasaban inadvertidos, instándonos a seguir avanzando porque queda mucho por hacer». Como siempre, terminó con ¡Viva San Bernabé! ¡Viva Logroño!