Octavos | Ida

El Sevilla encuentra aire en Roma

El Sevilla encuentra aire en Roma

El técnico de la Lazio tuvo que hacer los tres cambios muy pronto obligado por la mala suerte de las lesiones, hecho que aprovechó Machín entre la desesperación local para arrancar una victoria mínima

LUIS F. GAGOSevilla

Saltó el Sevilla al Olímpico de Roma con la esperanza de encontrar en Europa lo que en la liga española se le niega desde hace meses; una victoria a domicilio. Tras el KO en los cuartos de final ante el Barcelona y la falta de intensidad demostrada en los últimos partidos de la competición liguera, para los sevillistas el duelo ante la Lazio era un primer punto de inflexión, siendo la eliminatoria global casi un jaque mate para la temporada de Pablo Machín y las esperanzas depositadas por Caparrós en su estreno como director deportivo. Solventó por poco esta primera piedra en el camino la escuadra sevillista, aunque aún con muchas dudas. La victoria por tan solo 0-1 fuera sirva para alejar los fantasmas, pero solo a una distancia prudente, no del todo. El camino todavía será duro y la vuelta en el Pizjuán dirimirá opciones reales de un Sevilla que se acostumbra a ganar a la desesperada.

Necesitaba el sevillismo en tierras italianas sentir que su equipo daba la cara al fin lejos del Pizjuán y sobre todo en un país donde solo había ganado una vez en su historia. Datos complicados para afrontar un duelo ya de por sí bastante complejo frente al club romano, en similares circunstancias de puntos y clasificación que los andaluces aunque con un vestuario menos complejo y sin apenas problemas de convivencia, como sí parece haber en el seno del sevillista. Con esa mezcolanza de problemas, los de Nervión dispararon primero por obra de su goleador Ben Yedder. El francotunecino marcó a placer tras un gran contragolpe sevillano culminado con un excelso pase de Sarabia, que volvió a reivindicarse en la capital italiana tras los silbidos sufridos en la última jornada por parte de la afición rojiblanca por su negativa renovar.

0 LAZIO

Strakosha; Bastos (Luis Felipe, min. 45), Acerbi, Radu, Marusic; Parolo (Cataldi, min. 45), Leiva, Luis Alberto (Durmisi, min. 44), Lulic; Correa y Caicedo.

1 SEVILLA

Vaclík; Navas, Sergi Gómez, Kjaer, Mercado, Escudero (Promes, min. 75); Banega, Franco Vázquez, Sarabia (Amadou, min. 83); Ben Yedder (Munir, min. 72) y André Silva.

Árbitro:
Slavko Vincic (Esloveno). Amonestó con tarjeta amarilla a Radu, Banega, Correa y Mercado.
Gol:
0-1, min. 22: Ben Yedder.
Incidencias:
Partido de ida de 1/16 de final de la Europa League 18-19. En la noche previa, cuatro hinchas del Sevilla heridos en Roma en una pelea con radicales del Lazio. Banega se perderá el partido de vuelta por sanción

El 0-1 era justo en la medida en que ninguno de los equipos demostró sus cualidades sobre el césped durante la primera mitad. Ambos tienen una gran plantilla, con buenos jugadores para ofrecer un espectáculo mayor del que al final deparó. Las expectativas, quizá demasiadas altas, al menos resultaron satisfechas en los primeros 45 minutos para el Sevilla, con un gol que le daba clara ventaja sobre el rival. Para la segunda parte, Machín intentó aprovechar su superioridad por las bandas. Sobre todo a raíz del cambio obligado en la Lazio de Luis Alberto, ex del Sevilla, que una fortuita lesión le obligó a dejar su duelo frente a la casa que lo vio nacer y crecer como futbolista profesional. Pero no acabaron ahí los problemas para el técnico italiano, Inzaghi, en el descanso tuvo que hacer una segunda sustitución y al poco de reanudarse el partido, la tercera. Con los tres cambios ya finiquitados y toda una segunda mitad por delante, la desesperación y el miedo en el preparador transalpino influyeron a la hora del juego agresivo que hace gala su esquema táctico. Algo que agradecieron los nervionenses.

Para la conclusión del choque, los andaluces no arriesgaron. Decidieron sestear el duelo para calmar los ánimos de la ruidosa y peligrosa hinchada local. El tanto valía a un equipo forjado desde la necesidad de ganar tras una serie de malos resultados. Aunque fuese por la mínima, seguía siendo una victoria fuera de casa, a domicilio y, lo que era más importante, una inyección de moral de cara al Tourmalet de compromisos difíciles e importantes que tiene la entidad rojiblanca en el próximo mes. Ahora toca espera a la vuelta para saber si ser tan calmado le valdrá o no. En el Pizjuán se decidirá el futuro próximo el pentacampeón europeo.