Ocho familias siguen en el aire en Villamediana

Cuatro de las afectadas, frente al bloque de viviendas / Pilar Hidalgo

Ocho familias del blque de Villamediana con orden de desahucio siguen clamando por una solución para regularizar su situación

Pilar Hidalgo
PILAR HIDALGO

Tres meses después de que se vieran al borde del desahucio por los impagos del promotor de las viviendas en las que residen en régimen de alquiler, la situación de ocho de las doce familias inicialmente afectadas de Villamediana de Iregua sigue en el aire. Lograron paralizar el lanzamiento de los pisos, ubicados en el inmueble del número 35 de la calle Río Alhama. Pero no han logrado aún regularizar una situación que las mantiene sumidas en la desesperanza.

A principios del pasado noviembre, el Gobierno de La Rioja anunció que había alcanzado un principio de acuerdo con la Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb) para ofrecer soluciones a estos inquilinos. Frente a lo esperanzador que esto pudiera parecer, el borrador del contrato de alquiler que les han presentado no convence en absoluto a ocho de estas familias (dos sí lo han firmado y otras dos no han soportado la presión y la incertidumbre de estos meses y han abandonado el bloque). «Las cláusulas son bastante fuertes», dicen rotundas Judith Rodríguez, Verónica Viera, Saray García y Cristina de la Peña, algunas de las afectadas.

Y es que, aparte de subidas de hasta 115 euros en el precio de sus alquileres que a duras penas pueden afrontar, el borrador del contrato recoge condiciones excesivas. Así, en estos momentos estas familias, que fijaron su domicilio hace varios años en el inmueble de Río Alhama, 35, porque ofrecía alquileres asequibles y muchas cuentan con sueldos ajustados, se encuentran actualmente ante una disyuntiva: o subrogar el contrato de alquiler irregular que mantenían con el promotor o firmar otro nuevo que les vincule a la Sareb con fecha 13 de diciembre del 2018. Están disconformes con ambas opciones. «Si subrogo en poco más de un mes me voy a la calle porque mi contrato finalizaba el próximo marzo», expone Saray. Tampoco les parece lógico firmar un acuerdo con una fecha ya vencida.

«Si entramos en estos pisos fue por su precio» Verónica Viera | vecina afectada

Así, no ven el final del embrollo en que se vieron involucradas el pasado octubre cuando se destaparon las deudas que mantenía el promotor del edificio y a su vez casero. «Sólo queremos tener un contrato normal de alquiler», sostiene Verónica. «La palabra apoyo ya no nos sirve, nos vale únicamente una solución», sentencia Judith.

«¿Con qué vivimos mi hija y yo?»

«Todo lo que tiene esta casa lo he instalado yo», se duele Verónica Viera. Y «de la noche a la mañana me ha sobrevenido un problema del que no soy responsable», expone. No en vano, las doce familias que ocupaban el edificio de Río Alhama, 35 estaban al corriente en los pagos de los alquileres cuando se destaparon las deudas del promotor (Valdesgueva).

«Estoy desesperada porque gano 700 euros y si me suben el alquiler a 300, ¿con qué vivimos mi hija y yo?», se pregunta esta joven. Si ella, como las otras familias resisten, señala que es porque tienen hijos pequeños ya escolarizados en Villamediana y porque no pueden afrontar un alquiler al uso. «Si entramos en estos pisos fue por su precio», afirma.

 

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