La Rioja

El aeropuerto y el tren rematan unas «malas comunicaciones»

  • Al margen de las carreteras, las demandas se centran en vigorizar Agoncillo y mejorar las conexiones ferroviarias actuales, a la espera de la alta velocidad

El debate sobre la N-232 se amplía al resto de las infraestructuras de comunicación de La Rioja con una pregunta: el Ministerio de Fomento ha invertido unos dos mil millones de euros en La Rioja a lo largo de las dos últimas décadas, pero... ¿se han invertido bien?

A juicio del consejero de Política Territorial y Fomento, «sí en líneas generales». Incluido el aeropuerto, «que no nos costó ni nos cuesta un euro, ya que está sufragado por Aena», pero al que «la crisis le impidió crecer». Además, Cuevas explica que la construcción del Agoncillo-Logroño no se hizo a costa de otras infraestructuras, «fue una actuación paralela». «Tener el aeropuerto es un acierto y debemos explotar y aprovechar su potencial», expone. En todo caso anticipa su oposición a la idea de atraer a compañías de 'low cost' subvencionándolas con fondos regionales, al menos, por el momento: «A día de hoy tenemos otras prioridades; otra cosa es de cara al futuro»

Sin embargo, el secretario general del PSOE de La Rioja, César Luena, piensa que «se pidió al Ministerio lo que no se necesitaba» en lugar de destinar esos recursos a los estudios del desdoblamiento de la N-232 o de la alta velocidad ferroviaria. En la misma idea coincide el representante de Aesleme, Jesús Martín, para quien «el dinero que se destinó a este proyecto se podía haber invertido en otras necesidades». Con todo, Luena incide en que, ya que es una infraestructura creada, hay que «sacarle partido y desarrollarlo».

«¿Lo necesitábamos?»

Desde Atradis-Rioja, su presidente, Santiago Gutiérrez, apunta que «lo que no se puede pretender es tener un aeropuerto en cada comunidad». «Antes de haberlo hecho se tenía que haber reflexionado si realmente lo necesitaba La Rioja -agrega-, porque no nos sirve para nada». En su opinión «debe haber un estudio de viabilidad que defina para qué nos puede servir y poder darle un uso porque no es operativo en la actualidad».

Y de los aviones, la discusión en la mesa redonda tercia finalmente al ferrocarril. Este también es un asunto crucial para el futuro de la región y Cuevas propone unir posiciones entre todos. El consejero reconoce que «hay que intentar recuperar el tiempo perdido» y, sobre todo, romper esa dinámica de que «todos los trenes tienen que pasar por Madrid». «Tenemos que tratar de construir un eje transversal que dé servicio a todo el tercio norte de la península», plantea.

Para Luena, no hay discusión: «El ferrocarril es motor de la modernidad y debe ser una realidad en La Rioja entre Miranda y Castejón no sólo para el transporte de personas si no de mercancías». «Aunque -admite- con un poco más de plazo y un porcentaje de financiación europea inferiores a los que nos hubieran gustado a todos». Luena también pide una mejora de los servicios actuales en tanto llega la alta velocidad. «La situación actual es inadmisible; una locura», apostilla Gutiérrez. Y cierra Martín con un deseo: «Sí, siempre que no nos pase como con el aeropuerto; de lo contrario será más positivo mejorar las carreteras».