La Rioja

UNO A UNO

MUY MAL EN DEFENSA Y SIN ATAQUE

Pablo Espina intenta hacerse con el esférico.   juan marín
Pablo Espina intenta hacerse con el esférico. juan marín

Pésimo partido del equipo, en especial en labores defensivas donde no cogió marcas y encajó dos goles a balón parado, provocó un penalti innecesario y en el cuarto gol estuvo lento cuando necesitó correr hacia su portería.

No intervino en ninguna ocasión durante el partido, salvo para sacar por cuatro veces el balón de su portería. En ninguno de los cuatro goles se le puede achacar nada.

Partido muy complicado para el andaluz. En el primer gol del Albacete le gana la partida Gálvez; dio el paso del tercer gol riojano.

No tuvo oportunidad de salir con el balón jugado, una de sus principales virtudes, pero a un defensa se le pide defender. Aridane la gana la partida en el segundo del Albacete y el cuarto.

Se retiró lesionado tras el gol de Aridane, segundo del Albacete. Tampoco estuvo contundente en las acciones a balón parado y cuando los atacantes le sacaron de sitio dejó huecos muy claros.

En ataque no existió y cuando no sube la banda la UD Logroñés pierde un alto porcentaje de peligro. Se acercó en alguna ocasión al área manchega, pero no es suficiente. En defensa tuvo muchos problemas con Josan, como quedó demostrado en el cuarto gol, en el que le superó por velocidad con suma facilidad.

Jugó entre algodones y por necesidad del guión. Se le nota que no está en plenitud y además es un futbolista que por su posición vive reo de la inseguridad defensiva. Tuvo arrestos para marcar tras un saque de esquina, pero con el partido vencido igual hubiera sido mejor darle descanso.

Jugador de mucha brega, como quedó demostrado, pero le falta tener mayor presencia en la zona de creación. Le cuesta asumir el balón tan lejos de la portería rival y se muestra más cómodo cuando se asoma a la línea de tres cuartos.

Sin desborde por su banda y sin aportar soluciones por dentro. No entendió que cuando se saca un córner, el balón no puede irse cinco metros más allá del segundo palo. Cuando lo puso, Remón marcó.

Mal partido del jugador con más fútbol de este equipo. Su condición física le lastra y le impide jugar con la frescura que tiene en su mente. Un problema para el equipo.

Mejoró cuando dejó la banda izquierda y tuvo más libertad de movimientos actuando por el centro. De su fútbol nacieron dos de los goles riojanos.

Un disparo intencionado y 62 minutos ausente del partido.

No aportó nada, salvo un penalti innecesario tras salir de su sitio para intentar frenar a Iván Sánchez y tampoco tuvo ayuda de ningún compañero.

Aportó coraje y ganas de jugar, que en este equipo ya es mucho. Cuando coge el balón da la sensación de que algo puede pasar. Marcó un gol y disparó en más ocasiones que el resto de todos sus compañeros juntos.

Puede marcar o no, pero da movilidad al juego del equipo y aporta soluciones con sus movimientos. Provocó el penalti que acabó con gol de Espina.

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