La Rioja y el efecto mariposa

¿Pudiera ser que alguien encabezara casi simultáneamente la candidatura al Congreso, por poner un ejemplo extraído al azar, y quisiera posteriormente ocupar el número uno al Ayuntamiento de una capital, Logroño por poner otro ejemplo?

La Rioja y el efecto mariposa
Jorge Alacid
JORGE ALACIDLogroño

Pedro Sánchez aletea sus alas en Moncloa y toda España se sumerge en un baño de realidad. ¿Toda? Toda. También La Rioja, que en estas cuestiones se resiste a ejercer de aldea gala. Más bien, ocurre al contrario: que cada movimiento en el epicentro de la política nacional genera en el territorio riojano un efecto parecido al que detonan las mariposas cuando mueven sus alas al estilo del presidente del Gobierno, desde este viernes en funciones. Como siempre, más o menos. Como están en funciones sus queridos compañeros de siglas en La Rioja, que deberán zambullirse ahora como el resto de sus rivales en el océano de la incertidumbre: tienen que rellenar tres quinielas. La lista para las nacionales y las candidaturas para las locales y regionales. La maquinaria de los partidos ya echa humo. Y no es humo blanco.

Porque todavía tardarán algunas semanas en despejarse las incógnitas que atenazan en la confección de listas. Un misterio al que se añade ahora otro enigma, en forma de pregunta. A saber. ¿Pudiera ser que alguien encabezara casi simultáneamente la candidatura al Congreso, por poner un ejemplo extraído al azar, y quisiera posteriormente ocupar el número uno al Ayuntamiento de una capital, Logroño por poner otro ejemplo? ¿Pudiera ser en consecuencia que Cuca Gamarra, por continuar con esta hipótesis, estuviera un par de meses en campaña, ora para Madrid, ora para la ciudad cuya Alcaldía ejerce? Porque ese es el escenario que, enredado entre especulaciones, se abre en el mapa político de La Rioja. El escenario que, paradójicamente, podría despejar el lío generado en el PP a partir del día de los Santos Inocentes, con cita previa en la célebre habitación de ese hotel de Haro donde José Ignacio Ceniceros tuvo que transigir y aceptar a la alcaldesa como compañera de tikcket electoral. Para grave escándalo de una buena parte de su partido. Más paradojas. La facción que le ayudó a ganar el congreso de Riojafórum.

Bonito barullo. Tan endemoniado con el proceso que se augura en otras formaciones que también vienen de sufrir sus propios cismas internos, caso de Ciudadanos y Podemos. A quienes tal vez también ayudará (más contradicciones, como la vida misma) esta triple convocatoria electoral que se avecina para disolver la lucha de egos que han enturbiado su trayectoria reciente: de repente, habrá camas para más gente, como cantaba Celia Cruz. Cuestión distinta es que la casilla donde figure el nombre de cada uno de los protagonistas de tan crudos enfrentamientos sea la ganadora o la perdedora. Pero ya se sabe que la vida es riesgo: quién les iba a decir a tantas damas y tantos caballeros que un día se sentarían en el Parlamento de la nación o en el Legislativo de La Rioja. Las cosas del azar. Las carambolas que se suceden en el tapete de la política cuando el titular de Moncloa mueve sus alas.