El PSOE hace ahora un guiño a Podemos: Iglesias será el primero en reunirse el martes con Sánchez

Iglesias y Sánchez. / Foto: Archivo | Vídeo: EP

El presidente del Gobierno en funciones citará para el mismo día Rivera y a Casado para hablar de su investidura

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERASMadrid

Pedro Sánchez sigue considerando al líder de Unidos Podemos, Pablo Iglesias, socio fundamental para su investidura. Fuentes del PSOE han anunciado esta mañana que el presidente del Gobierno en funciones iniciará con él, el próximo martes 11, la ronda de contactos para la investidura, después de haber recibido ayer formalmente el encargo del Rey como candidato a la presidencia del Gobierno. Le seguirán, el mismo día, Albert Rivera y Pablo Casado.

Sánchez ya anunció el lunes por la noche, después de salir del Palacio de la Zarzuela, que antes que con cualquier otro dirigente de formaciones con las que se espera que intente salvar su investidura (entre ellas, el PNV, CC, Compromís, UPN o el Partido Regionalista de Cantabria), se reuniría con los líderes de las tres principales fuerzas políticas del Parlamento porque, dijo, son las que «pueden facilitar o bloquear la legislatura». Lo novedoso es el orden.

No es inhabitual que, independientemente de las posibilidades de recibir su apoyo, el aspirante a la presidencia del Gobierno se reúna tras las elecciones con la siguiente fuerza más votada, pero en realidad Sánchez ya celebró encuentros formales con Casado, Rivera e Iglesias, justo después de los comicios del 28 de abril. Un mes y medio después, la mayoría de los partidos se queja de que aún no haya hecho ningún movimiento para recabar su respaldo.

Los socialistas no tienen prisa porque creen que no podrán montar el puzzle de la investidura hasta que no estén constituidos la mayor parte de los gobiernos autonómicos, algo que puede llegar hasta la primera semana de julio. Así que en los primeros pasos del jefe del Ejecutivo en funciones hay mucho de táctico. Dando prioridad a Cs y el PP, a los que la vicepresidenta Carmen Calvo llegó a pedir ayer la abstención, Sánchez intenta centrar su imagen y, de paso, corresponsabilizar a ambas fuerzas de que, eventualmente, el Gobierno necesite de los independentistas, algo que quiere evitar a toda costa en esta ocasión.

Al reunirse en primera instancia con Podemos, en todo caso, Sánchez evita que se diga que ningunea a Iglesias y lanza un mensaje conciliador a Iglesias, que ayer insistió en reclamar un Gobierno de coalición -al que los socialistas son cada vez más reacios- y un pacto firme con su partido. De lo contrario, según él, habrá un Ejecutivo de derechas porque el PSOE se apoyará en Cs para sacar adelante medidas económicas. Iglesias advirtió además de que hoy por hoy su partido es imprescindible. «Que está buscando el apoyo de Albert Rivera es evidente -dijo sobre el líder de los socialistas-, lo que también es evidente es que no lo está logrando».

Más información