El Congreso mantendrá la mayoría absoluta en 176 escaños pese a la suspensión de los diputados presos

Pleno de constitución del Congreso de los Diputados tras las elecciones generales./EFE
Pleno de constitución del Congreso de los Diputados tras las elecciones generales. / EFE

La decisión de los letrados, que se hará hoy oficial, complica la investidura de Sánchez y la gobernabilidad

Paula De las Heras
PAULA DE LAS HERASMadrid

La suspensión de los diputados independentistas que se encuentran en prisión preventiva no tendrá incidencia sobre el cálculo de la mayoría absoluta del Congreso, que seguirá estando en 176 escaños. El informe encargado por la Mesa de la Cámara a sus servicios jurídicos el pasado 24 de abril, el mismo día en el que decidió aplicar el artículo 384 bis de la Ley de Enjuiciamiento Criminal a Oriol Junqueras, Jordi Sànchez, Jordi Turull y Josep Rull, concluye, según fuentes parlamentarias, que no hay razones para alterarlo.

El órgano de gobierno del Congreso, presidido por la socialista Meritxell Batet, se reúne este miércoles a las 12:30 horas para, entre otras cosas, analizar lo expuesto por los letrados y tomar formalmente una decisión definitiva, pero en principio asumirá sin más sus criterios. El asunto tiene su importancia porque, además de facilitar la eventual investidura de Pedro Sánchez en una primera votación, rebajar la mayoría absoluta a 174 escaños, como llegó a contemplarse, habría hecho también más sencilla la aprobación de leyes orgánicas y, por otro lado, habría 'abaratado' igualmente el veto a los Presupuestos.

En las últimas semanas, los servicios jurídicos habían analizado precedentes en los que se optó por una modificación de ese estilo. Ocurrió en 1986, cuando la mayoría absoluta se rebajó a 173 escaños, o en 1989, cuando quedó en 167. Pero en ambos casos la alteración venía dada por razones distintas. En 1986, los electos de Herri Batasuna no juraron la Constitución y no llegaron a adquirir la condición plena de diputados y en 1989, se anularon las elecciones en las provincias de Pontevedra y Murcia, así que la Cámara se constituyó con menos miembros de los previstos en la ley.

En este caso, el Congreso sí fue constituido con 350 diputados. Los cuatro independentistas en prisión preventiva prometieron la Carta Magna con fórmulas controvertidas pero consideradas válidas por la presidenta Batet en base a la jurisprudencia del Tribunal Constitucional. Y después fueron suspendidos. Si decidieran renunciar al acta, la lista correrá y su puesto lo ocupará otro miembro de su candidatura, pero de momento el único que se ha mostrado dispuesto a hacerlo es el líder de ERC, Oriol Junqueras, en caso de poder recoger el acta de europarlamentario lograda el 28 de mayo.

Si insisten en seguir siendo diputados, ninguno de los cuatro independentistas suspendidos podrían votar así que, en todo caso, Sánchez sigue teniendo más fácil una investidura sin el concurso de ERC y el PDeCAT, aunque en segunda vuelta, en la que ya no se exige una mayoría absoluta sino mayoría simple, esto es, más votos a favor que en contra. En ese caso, el líder del PSOE podría ser elegido presidente con los votos de su partido (123) de Podemos y En Comú (42), del PNV (6), de Compromís (1), del Partido Regionalista Cántabro (1) y, con los de de CC (2), aunque esta fuerza se muestra muy reticente, o incluso con su abstención y la de UPN (2), si los socialistas facilitan la investidura de su candidato, Javier Esparza, en Navarra.