Tres acusados de robos en viviendas de Logroño aceptan cambiar 4 años de cárcel por su expulsión de España

Estos tres hombres, de entre 25 y 45 años, están acusados de un delito de pertenencia a grupo criminal y de otro continuado de robo con fuerza en las cosas en casa habitada

LA RIOJA

Los tres hombres, dos de Georgia y uno de Rusia, acusados de ocho robos en viviendas de Logroño han aceptado hoy sustituir la pena de cuatro años y tres meses de prisión que pedía el Fiscal para cada uno de ellos por la expulsión a sus países de origen tras cumplir un año de cárcel en España.

El juicio celebrado hoy en la Audiencia Provincial de Logroño ha sido de conformidad, en el que se ha explicado que ese año de cárcel en España se cumplirá el próximo seis de agosto, día en el que se les expulsará del país directamente desde la prisión y no podrán volver a España en diez años, ha recogido EFE.

Estos tres hombres, de entre 25 y 45 años, están acusados de un delito de pertenencia a grupo criminal y de otro continuado de robo con fuerza en las cosas en casa habitada.

Todo lo que se les incautó cuando fueron detenidos en agosto de 2017 se repartirá entre los perjudicados, según se ha determinado en el juicio de conformidad.

El escrito inicial de acusación del Ministerio Fiscal indica que estos tres hombre, uno de ellos con antecedentes por hechos similares, fueron sorprendidos por la Policía Nacional tras perpetrar robos en seis casas de un inmueble, se dieron a la fuga y fueron detenidos tras una persecución, que, en el caso de uno de ellos, llevó a tener que saltar varias tapias de casas particulares.

Agentes de la Policía Nacional detectaron un grupo de personas que, por sus movimientos y reacciones, podrían estar realizando este tipo de acciones, por lo que se estableció un dispositivo de vigilancia y fueron localizados cuando salían de un inmueble situado en la logroñesa calle Autonomía de La Rioja portando numerosas joyas que acababan de sustraer.

Al ser sorprendidos por los agentes, arrojaron a la calle los objetos sustraídos y se dieron a la fuga, pero fueron interceptados y detenidos gracias a la rápida intervención policial, según el relatado del fiscal.

Sus datos indican que este grupo actuaba en distintas ciudades de España, en donde permanecían un corto periodo de tiempo y lo habitual era que, dentro de un mismo inmueble, entraran en varias viviendas para robar en pocos minutos, por lo que extremaban las medidas de seguridad y vigilancia.

El escrito de la Fiscalía constata como los tres acusados, que se relacionaban con otros grupos dedicados a los mismos robos en otras ciudades, aprovechaban periodos de vacaciones para colocar «testigos» de plástico en puertas de viviendas.

Días después, si ese «testigo» -unas tiras de plástico transparente- seguía donde lo habían dejado, consideraban que no había nadie dentro de la vivienda y accedían a ella con ganzúas.

Además, el Fiscal incide en la «planificación» que hacían de sus robos, ya que se desplazaban por España en coches de alquiler o de otras personas, evitaban dormir en hoteles y, cuando son detenidos, tratan de que no se tomen muestras biológicas de ellos para no ser involucrados en otros hechos.

El fiscal les acusaba de ser los presuntos autores de un robo en un piso de la calle San Antón, en el puente de la Inmaculada de 2016, de donde se llevaron dinero y joyas por valor de 825 euros.

A finales de julio de 2017 entraron, presuntamente, en una vivienda de la calle Belchite, donde sustrajeron numerosas joyas, relojes de lujo y otros objetos, que una aseguradora ha tasado «parcialmente» en más de 50.000 euros.

Y a principios de agosto de ese mismo año entraron en seis domicilios de la calle Autonomía -y lo intentaron en otro donde los dueños estaban en el interior-, de donde sustrajeron joyas y dinero que fueron recuperados en su mayoría durante la detención.

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