Cáritas pide más vivienda social para paliar el «sinhogarismo»

Una persona sin hogar, rebuscando en un contenedor. /L.R.
Una persona sin hogar, rebuscando en un contenedor. / L.R.

Alrededor de un centenar de personas sin hogar se localizan en La Rioja, aunque «es difícil hacer estadísticas» con este tipo de situaciones, ha asegurado el responsable de Cáritas

LA RIOJALogroño

El responsable de Integración Social de Cáritas La Rioja, Joaquín Yangüela, ha afirmado este jueves que «se echa en falta más vivienda social para alojar» en esta región, que facilitaría que «algunas personas pudieran salir del 'sinhogarismo'«. Yangüela ha realizado estas declaraciones en una rueda informativa que recoge la Agencia EFE, en la que también han participado los presidentes del Teléfono de la Esperanza, Magdalena Pérez; y de Cocina Económica, Emilio Carreras.

Con motivo del Día de las Personas Sin Hogar, que se celebra el próximo día 25, Cáritas La Rioja ha presentado la campaña «¿Y tú qué dices? Di basta. Nadie sin hogar», promovida a nivel nacional por Cáritas, FACIAM, XAPSLL y BesteBi, que se difundirá, sobre todo, en las parroquias, ha señalado Yangüela.

Ha especificado que esta iniciativa se enmarca en la II Jornada Mundial de los Pobres, que se celebrará el próximo día 18 para poner de relieve el protagonismo de los más pobres en la vida de las comunidades, con el lema «Este pobre gritó y el Señor lo escuchó».

En España se calcula que existen alrededor de 40.000 personas que viven en las calles, de los que alrededor de un centenar se localizan en La Rioja, aunque «es difícil hacer estadísticas» con este tipo de situaciones, ha asegurado.

Pérez ha recalcado, como reivindicaciones para el Día de las Personas sin Hogar, compartidas por estas tres organizaciones, «un modelo de sociedad diferente, cuyo objetivo sea el bien común», «mucha más» vivienda social, políticas sociales centradas en los derechos de las personas y que la vivienda no sea un negocio.

«Rechazamos un uso mercantilista de la vivienda que excluye y vulnera el derecho de muchas personas a tener un hogar«, ha resaltado la presidenta del Teléfono de la Esperanza, quien ha añadido que »cada municipio ha de garantizar el acceso a servicios básicos para las personas que viven en la calle«.

Ha subrayado que hoy se conmemora el Día de la Escucha, con el lema «Escuchando la pobreza», con el que su entidad quiere poner atención en «lo que hay detrás» de estas situaciones, que es «la impotencia y el miedo de las personas que viven en la pobreza extrema», quienes tienen una «vulnerabilidad vital, extrema y complicada de vivir».

También ha incidido en la relevancia actual del término «aporofobia», que significa «rechazo al pobre», algo que «cada día es más grande y cruel» en la sociedad.

«Todos conocemos que, en los últimos tiempos, se han producido situaciones en que se ha vejado a personas pobres«, ha señalado Pérez, quien ha resaltado que »más del 40 por ciento de las personas en esta situaciones han sido agredidas y humilladas en algún momento y el 80 por ciento en reiteradas ocasiones«.

Por su parte, Carreras ha destacado que «los recursos deben estar adaptados al ritmo de cada persona y no al revés« y ha defendido que debe haber una Renta Básica de Ciudadanía para que »todo el mundo pueda tener garantizados uno ingresos mínimos«.

Ha pedido que se incida en la sensibilización y visibilización de la realidad del «sinhogarismo», así como que «toda la ciudadanía cuide las expresiones e ideas preconcebidas sobre las personas sin hogar» y que «el año que viene no haya nadie durmiendo en la calle» en ningún pueblo y ciudad.

El «problema» en Logroño, ha proseguido, es que «las viviendas que pone el Instituto de la Vivienda de La Rioja (IRVI) son cedidas por los bancos, pero lo que son viviendas propias de la administración, prácticamente, no existen«.

Carreras ha apuntado que el centro de alojamiento temporal de la Cocina Económica se rige con 17 hogares, pero tiene «una lista de espera bastante fuerte» porque «en Logroño, salvo esas viviendas y algunas más de Cáritas y Cruz Roja, el campo de viviendas es escaso para las necesidades actuales».