Los diputados presos se quejan de las condiciones en que irán al Congreso

Arriba: Oriol Junqueras y Jordi Sánchez. Abajo: Jordi Turull y Josep Rull./
Arriba: Oriol Junqueras y Jordi Sánchez. Abajo: Jordi Turull y Josep Rull.

Acusan al juez Marchena de haberse «quitado la careta» para adoptar una actitud hostil con sus testigos

Ramón Gorriarán
RAMÓN GORRIARÁNMadrid

 Los diputados electos que están en prisión preventiva por la causa del proceso soberanista arremetieron este domingo contra las condiciones en que irán este lunes al Congreso a recoger sus acreditaciones y el martes al pleno constitutivo de la Cámara. Es «absolutamente anormal», afirmó Carles Puigdemont. Es una fórmula «inaudita» y una «vergüenza», redondeó Josep Rull.

Oriol Junqueras, Jordi Sànchez, Jordi Turull y Rull acudirán mañana al Congreso a retirar su acreditación como diputados electos, harán su declaración de bienes y de actividades, y recibirán el teléfono móvil, la tableta y el maletín correspondientes. Siempre estarán acompañados por policías y no podrá hacer declaraciones a los medios de comunicación ni reunirse con nadie. El martes asistirán al pleno de constitución de la Cámara, votarán para elegir al presidente y los miembros de la Mesa y deberán prometer o jurar que acatan la Constitución. Tampoco podrán ofrecer conferencias de prensa ni mantener reuniones. Ninguno de los dos días irán esposados. Mientras estén en el hemiciclo, tendrán libertad de movimientos. El mismo régimen tendrá Raül Romeva en el Senado.

Es un tratamiento «absolutamente anormal», se quejó Puigdemont, que participó hoy por videoconferencia desde Waterloo en un acto electoral de JxCat. Señaló que esas condiciones quedarán en evidencia cuando él entre «en el Parlamento Europeo», siempre que resulte elegido en las elecciones del próximo domingo, porque no tendrá que «entrar esposado» ni con «un policía que vigile ni con restricciones para hacer ruedas de prensa». Puigdemont sigue convencido de que si es elegido entrará en la Cámara de Estrasburgo y gozará de inmunidad. Pero la ley electoral establece que tiene que recoger en España su acreditación, extremo que corroboró un informe jurídico del Parlamento Europeo del 17 de abril.Si pisa territorio español será detenido de inmediato porque tiene una orden de busca y captura por no presentarse a declarar ante la Audiencia Nacional en noviembre de 2017.

Extrema derecha

No fue la única queja. Rull, diputado electo de JxCat por Tarragona, apuntó que el tratamiento que recibirán en el Congreso evidenciará que «la democracia española tiene un problema» porque asimila planteamientos de «la extrema derecha» y acepta «el recorte de derechos y libertades». El exconsejero, que intervino también por videoconferencia desde la cárcel de Soto del Real en el mismo acto electoral, calificó de «vergüenza» la forma en que van a ser tratados en el Congreso.

Junqueras fue la otra cara de la moneda, y se alegró de ir al Congreso porque podrá «ser libre durante unas horas». El exvicepresidente catalán recurrió asimismo a la telemática para participar un mitin de Esquerra en Barcelona y comentó que el martes se sentará en escaño y mirará al resto de los diputados para que vean que «hay un colega que ha venido al Parlamento desde una prisión injusta». Junqueras renunciará a su acta en el Congreso si es elegido eurodiputado porque considera que Bruselas es una mejor plataforma para denunciar su situación. Su situación procesal, sin embargo, impedirá que tome posesión de su escaño en el Parlamento Europeo, según sostienen diversas fuentes jurídicas.

Pero los presos de JxCat también aprovecharon su participación en los mítines para criticiar al presidente de la Sala de lo Penal del Supremo como nunca lo habían hecho. Rull acusó a Manuel Marchena de haberse «quitado la careta» en las últimas sesiones del juicio. El magistrado amonestó a varios testigos llamados por las defensas de los acusados por no ceñirse al interrogatorio y divagar en sus exposiciones. «Ha abandonado las formas aparentemente exquisitas», denunció el exconsejero catalán. Turull se sumó y afirmó que los magistrados «se han desenmascarado», como cuando Marchena dijo que «aquí se habla castellano por imperativo legal». Frases como esa, añadió, son «razones para ser independentista».