Merkel cede ante sus aliados bávaros e impone más restricciones a la llegada de refugiados

Un grupo de refugiados hace cola en un centro de registro cerca de la frontera entre Austria y Alemania./
Un grupo de refugiados hace cola en un centro de registro cerca de la frontera entre Austria y Alemania.

Los socialdemócratas, también socios de gobierno de la cánciller alemana, rechazan la creación de zonas de tránsito por considerarlas "inmensas cárceles" donde quedarían internados los peticionarios de asilo

EFEBerlín

La canciller alemana, Angela Merkel, ha cedido hoy a las exigencias de sus socios bávaros de crear zonas de tránsito junto a las fronteras donde atender a los refugiados, pese al rechazo a esa fórmula de su tercer aliado de Gobierno, el Partido Socialdemócrata (SPD).

Las dos formaciones hermanadas, la Unión Cristianodemócrata (CDU) que preside Merkel y la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), adoptaron esta decisión, según un comunicado conjunto emitido al término de una reunión celebrada este domingo.

Además, ambos partidos acordaron crear una serie de restricciones para el reagrupamiento familiar en algunos grupos de peticionarios de asilo, que no podrían acceder a ello por un periodo de dos años.

La sesión entre ambos partidos conservadores tuvo lugar después de que el líder del SPD, Sigmar Gabriel, abandonara la ronda precedente en formato tripartito con Merkel y el líder bávaro, Horst Seehofer.

Gabriel había dejado claro ya ayer, tras una reunión interna de su partido, que no aceptará la implantación de zonas de tránsito en la frontera por considerar que serían a la práctica inmensas cárceles donde quedarían internados los peticionarios de asilo.

Asimismo, el líder socialdemócrata se pronunció en contra de las limitaciones al reagrupamiento familiar y advirtió de que ello contravendría la legislación vigente.

El establecimiento de tales zonas se había convertido en el caballo de batalla de Seehofer, que pretende así ordenar al menos el flujo de los entre 7.000 y 10.000 peticionarios que a diario entran en su "Land" a través de Austria.

Su objetivo es que los peticionarios queden retenidos mientras se evalúan sus solicitudes de asilo y, en caso de ser rechazada su solicitud, sean expulsados directamente desde esos lugares.

El SPD proponía como fórmula alternativa crear centros de registro distribuidos por todo el país, donde se evaluarían las solicitudes.

Los tres líderes se separaron sin resolver ese disenso, pero se prevé que las conversaciones sean retomadas el jueves, antes de la cita convocada entre Merkel y representantes de poderes locales y los "Länder".