El periódico del bar

RUBÉN LAPUENTE

Hay un anciano: caduco listillo le llamaba yo, que secuestra el periódico del bar, de mi bar, todas las mañanas. Y no lo suelta el muy jeta: las esquelas, el crucigrama, los siete errores... Lo desmenuza todo. Hasta debe buscar esas palabras ocultas, esas que se leen entre líneas, el muy jodido. Estuve por decirle que el periódico no es suyo. Que debería de tener un poquito más de educación. Que al bar se viene también a leer la prensa, claro que sí, pero, ¡joder, no a raptarla! Me contuve por respeto a sus arrugas, a su pila de años, a su senectud. Pero, ayer, vengativo, me adelanté a su cita con la tinta impresa. Arrebatándosela. Quise darle un escarmiento, demorándome en cada página un pequeño siglo...El anciano me vino con su paso torpe, con el baluarte de su adelantado bastón. Lentísimo, como si cruzara el mismo Amazonas, me reía yo, de él, así, cruel, por lo bajinis... «Cuando termine, llévemelo allí, al fondo, por favor»- me dijo-. No le quitaba ojo. De soslayo, notaba yo, sobrevolándome, su impaciente espera...Un gesto de dolor o de recuerdo de su mano buscando el lado izquierdo del pecho me hizo abandonar mi pequeña ruindad. Comprender su lejana mirada en cada hoja que yo vencía. Su desazón por ese retraso en su encuentro diario con el rocío del papel, con su perfume a aserradero, con las noticias como nuevos planetas girando en torno al sol de su cabeza...Que un periódico puede ser tu único hombro amigo: centinela de esa sicaria soledad que contrata tu derribo...Y lo cerré de una tacada. No sé si media vida o la vida entera, aquí lo tiene -le dije-, le estaba quitando.

cartas@larioja.com

· Las cartas no deberán superar las quince líneas (1.000 caracteres con espacios) y tendrán que incluir el nombre, apellidos, dirección y un número de teléfono del remitente. Diario LA RIOJA se reserva el derecho a extractarlas. Correo electrónico
cartas@larioja.com

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos