«Las inquietudes son esenciales para crecer como músico»

El sábado Riojafórum acogerá una sorprendente unión del flamenco con la música barroca gracias a 'La Academia del Piacere' y la voz de Arcángel Arcángel Cantaor flamenco

PABLO GARCÍA-MANCHALOGROÑO.
El cantaor onubense Francisco José Arcángel. ::
                         L.R./
El cantaor onubense Francisco José Arcángel. :: L.R.

El próximo sábado Riojafórum va a acoger un concierto especial. El cantaor onubense Francisco José Arcángel se reencontrará con la 'Academia del Piacere', dirigida por Fahmi Alqhai, para volver a dar forma a uno de las experiencias musicales más bellas de los últimos años, 'Las Idas y las Vueltas', un trabajo en el que dialogan la música barroca colonial y el flamenco.

-¿Cómo surgió la experiencia de unir el flamenco y el barroco?

-La verdad es que al principio era un poco reticente a esta unión, debido básicamente a que yo no era conocedor de la música del Barroco y todo lo que podía aportar. Cuando me lo propuso Fahmi Alqhai tenía mis dudas, pero al ir profundizando me di cuenta de que estaba entrando en un universo musical que en el fondo tenía muchas cosas en común con el flamenco, tanto en sus ritmos como en las melodías e incluso en los textos. Los fandangos barrocos están muy cercanos a los flamencos, las jácaras a la bulerías y las canarias a nuestras cantiñas. Al bucear en esta música encontré afinidades que en realidad tenían que ver con el origen del propio flamenco y la experiencia ha sido excelente tanto para los músicos que participamos como para los espectadores.

-¿Es difícil para un flamenco compenetrarse con una formación musical en la que aparecen violas da gamba, violones, flautas...?

- Siempre digo que los músicos flamencos tenemos un instinto que está muy relacionado con la información que tenemos acumulada en nuestro cuaderno de bitácora de artistas. Hemos aprendido mucho escuchando en nuestro entorno más cercano, existe como una base genética y personal que nos ofrece unas posibilidades de relacionarnos con otras músicas increíbles tal y como han demostrado muchos artistas como Enrique Morente o el propio Camarón. Pero 'Las Idas y las Vueltas' no son una mezcla de estilos y ritmos puestos ahí; no. Va mucho más, existe una clara búsqueda de afinidades entre dos expresiones musicales que aparentemente no tienen mucho que ver pero que, sin embargo, comparten buena parte de sus raíces.

-¿Le ha enriquecido como cantaor esta aventura?

-Por supuesto, musicalmente supone un crecimiento interior enorme. A la memoria personal de El Borrico, Antonio Chacón, Enrique Morente o Camarón se suman nuevos matices que enriquecen el cante con mucha profundidad. Uno va buscando siempre su lenguaje, su forma de cantar lo más genuina posible y eso se consigue, en gran medida, acumulando todas las experiencias. Lo más hermoso de un artista es ser capaz de trasladar a la garganta lo que uno piensa con la cabeza. Sin duda, a medida de que el artista crece eso se consigue con más naturalidad.

-La actuación del año pasado en los Jueves Flamencos fue memorable. ¿Le ha influido 'Las Idas y las Vueltas' en su forma de cantar?

-Creo que todos los matices de un artista se afinan con la experiencia y con el conocimiento más profundo de lo que uno quiere llegar a ser. Creo que las inquietudes son esenciales para crecer como músico y el encuentro con otros estilos cuando se realiza con fundamento profundiza en los matices de un cantaor.

-¿Cree que existe un cante flamenco contemporáneo?

-Sin duda, existe un racimo de músicos muy comprometido con el flamenco actual que están en una permanente búsqueda de una expresión en todo, en las formas internas y externas.

-El concierto también será un reencuentro entre ustedes.

-Vamos a estar todos los músicos porque hacía más de un año que no tocábamos la formación total de la 'Academia del Piacere' con Miguel Ángel Cortes (guitarra flamenca). Además, desde la presentación del disco hasta ahora nuestro conocimiento mutuo se ha ahondado tanto que cada concierto es muy diferente y con infinidad de matices.