Berberana absorbe Bodegas Paternina

United Wineries y la bodega de Haro llegan a un acuerdo de fusión para relanzar un nuevo grupo con 41 millones de botellas al año

ALBERTO GILLOGROÑO.
Bodegas Paternina, en Haro, que ahora pasarán al barrio de la estación, a Rioja Santiago. ::                         FERNANDO DÍAZ/
Bodegas Paternina, en Haro, que ahora pasarán al barrio de la estación, a Rioja Santiago. :: FERNANDO DÍAZ

(antigua Berberana) ha llegado a un acuerdo de fusión, absorción más bien, con Bodegas Paternina (Haro) que dará lugar a una de los compañías vitivinícolas más importantes de Rioja, con 20 millones de botellas, y del país, con 41 millones de botellas de vino, exclusivamente de denominación de origen y vinos de la tierra.

La operación lleva a Carlos Eguizábal, cabeza de la familia propietaria de Paternina -y también de Franco Españolas (Logroño) y de bodegas en Ribera del Duero y Jerez que quedan al margen del acuerdo-, a presidir la sociedad y asumir el 26% de su accionariado. El restante 74% continúa en manos de Corporación Financiera Arco, presidida por Víctor Redondo.

Según ha podido saber Diario LA RIOJA, la integración de ambas compañías se materializa mediante la aportación de las marcas, de vino, red de distribución y fondo de comercio de Paternina, compensada con esa entrada en el accionariado de .

El acuerdo tiene una clara vocación de expansión internacional, en gran medida, complementaria. Así, la familia Eguizábal -aunque mantendrá en su propiedad las actuales instalaciones de Paternina en Haro, así como los calados centenarios de Ollauri (Conde de los Andes)- aporta un importante fondo de comercio en países como Alemania, Suiza y México entre otros, mientras que la antigua Berberana contribuye con una importante red de distribución implantada, incluso físicamente, en mercados como el de Reino Unido o Escandinavia. En España, Paternina aporta también base comercial consolidada en la hostelería, que completa a la que tiene en los canales de la gran distribución.

Es decir, el acuerdo parece casar a la perfección con los deseos de los nuevos socios de crecer, especialmente en los mercados internacionales, con la previsión ya el año próximo de aumentar un 5% su comercialización hasta los 43 millones de botellas.

Una alianza abierta

Fuentes de la nueva compañía vitivinícola confirmaron todos los términos de la operación y explican también que la alianza no está cerrada: «La intención es negociar nuevas integraciones de bodegas con el fin consolidar una empresa vinícola líder de capital español, con una fuerte proyección internacional y cuya columna vertebral esté en la denominación de origen Rioja». «El mercado nacional está como está -continúan las fuentes- y los internacionales son difíciles si no cuentas con volumen y una importante red comercial, que en nuestro caso hemos desarrollado durante muchos años, por lo que entendemos que las integraciones de este tipo pueden ser muy positivas para el vino de Rioja».

Las fuentes insisten en que la alianza va dirigida al segmento de vinos de calidad, con la intención de 'abanderar' las exportaciones de vino español, con Rioja como centro, pero al margen de los graneles y de los vinos de mesa.

Bodegas Paternina fue noticia hace dos años, cuando el grupo chileno Concha y Toro tanteó la compra de la compañía por una cifra cercana a los 25 millones de euros. Aquella operación dejaba fuera también las instalaciones de Bodegas Paternina, en Haro, que cuenta con la calificación de suelo urbano con la posibilidad de construir chalets y adosados de baja y media intensidad, y que se reserva la familia Eguizábal, al igual que los preciosos e históricos calados centenarios de Ollauri que, curiosamente, pertenecían originalmente a Berberana y que fueron vendidos en su día a la familia Eguizábal.

Concentración

Los movimientos de concentración en el vino de Rioja se están acentuando en los últimos tiempos, catalizados por la crisis económica y por la caída del consumo en España. Recientemente, Diario LA RIOJA publicó el acuerdo que otro de los grandes del vino español, Félix Solís, firmó con la cooperativa de Murillo para asumir toda su producción y 'alquilar' sus instalaciones durante cinco años.

El grupo manchego, implantando en Rioja con su bodega de Pagos del Rey en Fuenmayor y unos 10 millones de litros de elaboración, sumó con el acuerdo otros cuatro millones de botellas.