El español como antídoto contra la crisis

La iniciativa 'Futuro en Español' presenta en el Instituto Cervantes una nueva edición, centrada en su valor como «puente económico» entre una orilla y otra del Atlántico

PIO GARCÍAMADRID.
Las autoridades escuchan al ministro José Manuel García-Margallo, durante su intervención. / JUSTO RODRÍGUEZ/
Las autoridades escuchan al ministro José Manuel García-Margallo, durante su intervención. / JUSTO RODRÍGUEZ

El Instituto Cervantes ocupa una extraña y hermosa sede, en plena calle de Alcalá. El edificio, pletórico de mármoles y columnatas, fue el antiguo domicilio social del Banco Español del Río de la Plata y el visitante aún puede curiosear entre las viejas ventanillas de los cajeros. La casa de las palabras aún desprende aromas de dinero y por eso resulta un escenario singularmente apropiado para hablar de dos conceptos que a veces parecen antitéticos: la lengua y la economía. 'Futuro en Español', una iniciativa lanzada por los diarios regionales de Vocento y por el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), busca en su tercera edición ahondar un poco más en la potencia económica del idioma. Y no es vana palabrería, como subrayó el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo. El jefe de la diplomacia española recordó que su departamento tiene encomendada la misión de promocionar la 'marca España' y aseguró que la promoción y difusión de la lengua debe ser un punto capital en la tarea. Y no solo por una especie de orgullo espiritual, sino por sus implicaciones contantes y sonantes: «Es algo esencial si queremos traer la financiación y el ahorro que necesitamos; para traer las inversiones que devuelvan la esperanza a tantos españoles que cada día se levantan buscando un empleo». Como ya quedó acreditado en la pasada edición de Futuro en Español, poseer un idioma de dimensión planetaria «fomenta los intercambios comerciales, favorece las exportaciones e impulsa la expansión internacional de las empresas españolas».

Quizá en clave más nacional, Margallo invitó a evitar puntillos localistas para unirnos «en un deseo de trabajar juntos, de colaborar juntos, de tender puntos y de hacer cosas en común». «Y al Gobierno -apostilló el ministro- le corresponde difundir, ensayar y enaltecer las culturas de las distintas nacionalidades y regiones que forman España». Una labor, según indicó, en la que se debe buscar la colaboración de los países iberoamericanos. Margallo llamó ensu auxilio al escritor Alfonso Reyes (Monterrey, 1889-Ciudad de México, 1959), quien ya lo dejó bien claro hace casi un siglo: «Es verdad que España y América Latina son diferentes; pero no es menos verdad que, en la Tierra, lo que más se parece a España es América Latina».

En esa relación promete desempeñar un papel protagonista el Banco de Desarrollo de América Latina, cuyo director para Europa, Guillermo Fernández de Soto, en un discurso trufado de referencias literarias, reclamó la común herencia cervantina: «Don Quijote transitó por Iberoamérica y es absolutamente nuestro, tanto en la dimensión delsoñador Alonso como en la inteligente ingenuidad de Sancho». Fernández de Soto valoró la importancia de participar en una iniciativa nacida para «tender puentes» entre las dos orillas del Atlántico. Y no solo para engrasar los intercambios comerciales y empresariales, sino para un objetivo mucho más alto: «A pensar el futuro los invitamos con la certeza de que esa mágica palabra que ahora está de moda, la innovación, también nos arropa y nos obliga a seguir con imaginación soñando juntos. Desde el Banco queremos dar profundidad e impulso a este propósito». «El español -concluyó- es el futuro y ha de ser el contrapunto de valores que expresen un mundo más justo. Ahí debe dar nuestra lengua lo mejor de sí».

Logroño, Valencia, Granada

La iniciativa Futuro en Español propiciará varias jornadas en distintos puntos del orbe hispánico. Comenzarán en Logroño (28 y 29 de noviembre), seguirán en Valencia (3 y 4 de diciembre) y, ya en el 2014, tendrán continuidad en Granada y previsiblemente en Colombia y Panamá. «Todos estos eventos van a roturar caminos nuevos en ámbitos tan diferentes como el comercio, el periodismo, la gastronomía y la empresa», adelantó el presidente de Vocento, Enrique de Ybarra. En esta mirada al porvenir de la lengua, no faltarán referencias al nuevo terreno de juego en que ahora se despliegan las lenguas: Internet. José María Vázquez García-Peñuela, rector de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), recordó que el futuro se ventila en la red, como demuestra el aumento que han registrado en el número de alumnos procedentes de Iberoamérica: «El hecho de que nuestra lengua sea la tercera más utilizada en la red supone una gran oportunidad para instituciones como la UNIR, que desarrolla toda su actividad docente a través de al red».

Además de la UNIR, Futuro en Español cuenta con el patrocinio del Gobierno de La Rioja, Ayuntamiento de Logroño, Iberdrola, Aena, Fundación para el Nuevo Periodismo Iberoamericano y Fundación Mare Australe. Su coordinador, el exdirector del Instituto Cervantes Fernando Rodríguez Lafuente, eligió también una cita de Alfonso Reyes para enfatizar la importancia de la tarea: «Si el hablar en lengua española no ha de representar nunca una ventaja en las letras como en el comercio, nuestro ejemplo será el ejemplo más vergonzoso de ineptitud que pueda ofrecer la raza humana». Esas palabras, pronunciadas ayer en el Instituto Cervantes, sonaron a aldabonazo.