Salmond salva una empresa y pierde un diputado

El líder escocés pone fin a la disputa que a punto estuvo de provocar el cierre de una planta petroquímica clave en la economía de la región

ÍÑIGO GURRUCHAGA CORRESPONSALLONDRES.
Dos jugadores de golf caminan frente a la refinería de petróleo en Grangemouth. ::
                         PAUL ELLIS / AFP/
Dos jugadores de golf caminan frente a la refinería de petróleo en Grangemouth. :: PAUL ELLIS / AFP

El ministro principal de Escocia, Alex Salmond, ha seguido una dieta en las últimas semanas y presentó en la conferencia anual de su partido una figura más esbelta que en el pasado. Ayer, siguiendo el mismo principio de perder algo para ganar algo más, vivió una jornada agridulce, en la que su partido perdió un diputado en el Parlamento de Edimburgo pero consiguió la supervivencia de una empresa que representa el 8% de su producción industrial.

Salmond se ausentó de la conferencia de su partido, SNP, el pasado fin de semana, para participar en la negociación multilateral para salvar la planta petroquímica y la refinería de Grangemouth, un complejo industrial de la compañía Ineos, en el que la primera transforma en plásticos y productos farmaceúticos los suministros provenientes de la segunda por el refino del petróleo del mar del Norte.

La dirección de Ineos y el sindicato Unite estaban enfrascados en una disputa que parecía menor hasta que la compañía anunció el posible cierre de la planta petroquímica tras la convocatoria de tres días de huelga por el sindicato. El miércoles, se confirmó lo que representaba un desastre económico de una dimensión que no se había dado en las dos últimas décadas.

Podían perderse 800 empleos inmediatamente, los 570 de la refinería quedaban en suspenso, unos 10.000 puestos de trabajo directos e indirectos estaban en el aire. La empresa se creó hace quince años, tiene su sede fiscal en Ginebra por razones fiscales y había tenido, tras la crisis financiera, dificultades de pago de los intereses de los préstamos contratados en su rápida expansión. Argumentaba la necesidad de invertir y abaratar costes para poder sobrevivir.

Antiguo economista

Tras el cierre, Salmond, que trabajó en un banco como economista especializado en el petróleo antes de dedicarse a la política, buscó posible compradores y barajó la idea de adquirir la planta. Pero, tras dos días de alarma y negociaciones, el sindicato Unite cedió en la noche del jueves y ha aceptado las condiciones de la compañía: congelación salarial, compromiso de no hacer huelga durante tres años y reducción de las pensiones.

La empresa invertirá más de 300 millones de euros para importar gas americano más barato, el Ejecutivo de Edimburgo dará una subvención de 10 millones, el de Londres una garantía de préstamo de 140. En ese contexto, la pérdida del diputado escocés en Dumferline parece un asunto muy menor. El elegido en la gran victoria del SNP en 2011 fue encarcelado por golpear a tres exesposas y una hijastra. La elegida ahora es del Partido Laborista, que sufría ayer la derrota de Grangemouth.