Daños colaterales en San Francisco

La demolición de un edificio declarado en ruina causa importantes daños en el mobiliario urbano de la plaza

I. ÁLVAREZ
Las obras de demolición del edificio declarado en ruina en el Rasillo de San Francisco se encuentran muy avanzadas. ::                         I.Á./
Las obras de demolición del edificio declarado en ruina en el Rasillo de San Francisco se encuentran muy avanzadas. :: I.Á.

La imagen del Rasillo de San Francisco, uno de los rincones más preciados del casco antiguo de Calahorra, no tiene nada que ver con la de hace ya casi tres meses. El derrumbe de parte del tejado de un edificio construido entre la calle Doctor García Antoñanzas y la plaza y su posterior demolición, al ser declarado en ruina inminente, ha provocado el deterioro estético de la zona. Al vacío que ha dejado en el lugar la demolición del inmueble se suman también ahora numerosos destrozos en el mobiliario urbano ocasionados por la empresa constructora que está ejecutando el derribo.

La peor parte se la lleva la plaza que acoge el Rasillo de San Francisco, donde existe una pequeña zona de esparcimiento con arbolado y bancos. Sin embargo, parte de este mobiliario urbano se ha visto afectado por los trabajos. Peldaños de escaleras y baldosas partidas, varios bancos de madera rotos, árboles dañados. Éste es el parte de destrozos que ha ocasionado un derribo, no exento de polémica ya que los propietarios de una de las viviendas del inmueble -la familia Gómez-Sota- intentan demostrar legalmente que su casa se podía haber recuperado.

Los daños en el mobiliario causados por la demolición deberán ser asumidos por la firma encargada de realizar estas labores. Así lo aseguraron ayer a este periódico fuentes consultadas en el Ayuntamiento, que aclaran que una vez que se dé por finalizado el derribo «el Consistorio exigirá a la empresa que reponga todos los daños que ha ocasionado».

Ayer, la vigilante de obras del Ayuntamiento calagurritano se acercó a la zona para conocer con detalle los desperfectos en el mobiliario y hacer una valoración. De todos modos, desde la Administración local no se pudo precisar una cifra concreta del coste que puede suponer para la empresa la restitución de los daños causados.

Los trabajos de derribo del edificio están siendo realizados por la empresa 'Ignacio Sáenz Cámara' por un importe de 90.750 euros, que deberá asumir el propio Ayuntamiento porque la demolición se está realizando de manera subsidiaria.

Vecinos de la zona y del casco antiguo lamentan estos días el estado que presenta el Rasillo de San Francisco; sobre todo porque este mes de septiembre va a estar dedicado culturalmente a la judería calagurritana y hay varias actividades y visitas guiadas en esta zona, donde se asentó la comunidad judía.

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