El ganadero charro Juan Luis Fraile inaugura el ciclo del Club Taurino

La conferencia comenzará a las 21 horas en el Consistorio alfareño y versará sobre la historia y el futuro del encaste 'Graciliano'

PABLO GARCÍA-MANCHA
El ganadero salmantino Juan Luis Fraile Martín. ::
                         F.T.V./
El ganadero salmantino Juan Luis Fraile Martín. :: F.T.V.

El Club Taurino de Alfaro comienza hoy su ciclo de conferencias (Ayuntamiento, a las 21 horas) con la presencia del ganadero salmantino Juan Luis Fraile Martín, uno de los propietarios de una de las divisas históricas del campo bravo y poseedoras de uno de los encastes más amenazados de extinción, los legendarios 'Gracilianos'.

«Ahora casi todo es Domecq y dicen que embisten más. yo no lo niego, pero veo menos emoción. También dicen que los toreros torean mejor que nunca. pero hay menos sensación de seriedad y peligro». Así explicaba sus sensaciones el ganadero Juan Luis Fraile en una entrevista a Rubén Arévalo unos meses antes de comparecer en Las Ventas, una de las plazas (quizá la única sin contar Francia) donde la afición espera con emoción a estos toros.

Y es que el encaste 'Graciliano' es una de esas joyas genéticas que definen la biodiversidad del campo bravo y que vive en estos años en un claro peligro de extinción. Esta ganadería hunde sus orígenes en uno de los lotes en que se dividió la de Graciliano Pérez Tabernero, del encaste Santa Coloma; en concreto el de su esposa, que tras pasar por varios propietarios fue adquirida en 1973 por el padre de los actuales propietarios.

Este encaste es la unión de Saltillo con la sangre murubeña de Ibarra. Los tratados genealógicos del campo bravo explican que la raíz ibarreña aumentó el volumen general y la de saltillo proporcionó el fenotipo de mediano esqueleto, degollado de papada y las caras chatas con hocico afilado, los característicos 'hocicos de rata'.

En Madrid el 24 de mayo de 1928 se lidió uno de los toros más famosos de la historia, el legendario 'Corchaíto' al que Chicuelo le recetó, según relataron los críticos del momento, la primera faena moderna de la historia del toreo. La paradoja estriba en que el toreo moderno ha desahuciado a esta divisa.