Calahorra se mojó por su hospital

La lluvia no pudo con las alrededor de 2.500 personas que se manifestaron contra el cambio de gerencia del centro

M. FÉLEZ
Una marea de paraguas llenó las calles Grande y Mártires en favor del hospital. ::                         MARÍA FÉLEZ/
Una marea de paraguas llenó las calles Grande y Mártires en favor del hospital. :: MARÍA FÉLEZ

Si alguien tenía dudas, ayer se despejaron todas. Si alguien podía pensar que Calahorra no sale a la calle por nada, ayer se demostró todo lo contrario. Y es que desde las siete de la tarde se pudo comprobar que el hospital de Calahorra cuenta con el apoyo no sólo de los calagurritanos, sino de muchos riojabajeños que se acercaron hasta la ciudad de los Mártires para manifestarse en contra de los cambios que se plantean desde el Gobierno regional en la gerencia del mismo.

Con cánticos como 'Con la Sanidad no se juega' o 'Lo que están haciendo es una vergüenza' salía una manifestación que tenía como cabecera un mensaje claro 'Salvemos tu hospital'.

Los más mayores rememoraban entonces las manifestaciones que vivió la ciudad en los años 80 a favor de la construcción del centro sanitario. El mismo recorrido que entonces y, en el fondo, la misma reivindicación, que La Rioja Baja cuente con un hospital público de calidad.

Esta vez no hubo guerra de cifras. Los convocantes de la manifestación no quisieron aventurarse a dar una concreta: «Somos muchos y buenos, aunque luego digan que hemos sido pocos y malos», dijo Suso Junquera, presidente del comité de empresa del Hospital Fundación de Calahorra. Así que sólo un número rondó el aire de la ciudad: el ofrecido por la policía local, que cifró los manifestantes en torno a los 2.500. Un número más que digno teniendo en cuenta que no dejó de llover en la hora que duró la manifestación. Otro dato esclarecedor fue que, cuando la cabecera de la manifestación llegaba a la glorieta de Quintiliano, el final de la misma salía entonces de la plaza del Raso.

Cuadrillas enteras

Cuadrillas enteras de jóvenes, niños pequeños que no dejaron de hacer sonar sus silbatos, familias al completo y abuelos también a favor de que el hospital, al menos, siga como hasta ahora. Hasta algún edificio se había engalanado para la ocasión con pancartas alusivas.

«Sabemos que van a hacer lo que quieran», comentaba un abuelo, «pero que sepan que vamos a estar muy atentos para que el hospital no deje de ser el mismo que hasta ahora». «¡Con lo que nos costó conseguirlo, ahora no podemos perderlo!», se indiganaba otra. Una reivindicación en toda regla la que se vivió ayer en una ciudad que pocas veces ha salido a la calle en manifestaciones de este tipo, una declaración de intenciones de los riojabajeños que saben que se han hecho bien las cosas en el hospital y no quieren que esto cambie.