Un pueblo al pie de su 'Santo'

Torrecilla celebró el 60 aniversario de la inauguración del Sagrado Corazón de Jesús

P. HIDALGO
Las autoridades religiosas y políticas, en un momento del acto al pie del monumento. ::        JUSTO RODRÍGUEZ/
Las autoridades religiosas y políticas, en un momento del acto al pie del monumento. :: JUSTO RODRÍGUEZ

La imponente imagen del Corazón de Jesús vio acudir ayer a cientos de torrecillanos, al igual que lo hiciera hace sesenta años. El monumento de 'El Santo', como popularmente se le conoce en la localidad, domina desde 1952 la atalaya desde la que se divisan los tres barrios del municipio.

Ayer, un par de horas antes de que comenzaran las fiestas en honor a la Virgen de Tómalos, Torrecilla en Cameros conmemoró el 60 aniversario de la inauguración de esta grandiosa estatua, que junto a la peana que la sostiene, mide seis metros de altura. Los torrecillanos de hoy siguieron ayer los pasos que dieran los de hace medio siglo en una ceremonia que contó con un guión similar a la del 7 de septiembre de 1952.

La comitiva salió desde la parroquia hasta el cerro que acoge al Corazón de Jesús, guiados por el obispo de la Diócesis riojana, Juan José Omella Omella, y el párroco de la localidad, Alejandro Pérez. Al acto estaba invitado también el arzobispo de Tours, monseñor Bernard-Nicolas Aubertin, de visita en la región.

Al pie del monumento, Omella renovó la consagración del pueblo de Torrecilla al Sagrado Corazón de Jesús. Luego, el alcalde, Sergio Martínez Astola, rememoró el acontecimiento sucedido hace sesenta años, antes de que los presentes desandaran el camino hasta la iglesia rezando el rosario por ser el último día de la novena por la patrona. Poco después, al recogimiento religioso le tomaría el relevo el cariz divertido propio de las fiestas, cuando el exalcalde de Logroño, Tomás Santos, pronunció el pregón previo al disparo del cohete.

El monumento al Corazón de Jesús en Torrecilla fue uno de los últimos que se elevaron en La Rioja, donde hay doce imágenes de este tipo. Su construcción fue promovida por un sacerdote de la familia Sáenz de Tejada, una cuestación popular recaudó 13.363 pesetas para este fin (hubo más aportaciones privadas) y el matrimonio Modolell-Trías donó el terreno donde se asienta. La obra costó 62.922,06 pesetas.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos