Identificada en Cenicero la huella fósil de una especie de grulla de hace 25 millones de años

Paleontólogos riojanos han descrito un nuevo tipo de ave del Mioceno a partir de las icnitas aparecidas en las obras de una bodega

J. SAINZLOGROÑO.
Imágenes de las huellas halladas en Cenicero::                         L.R./
Imágenes de las huellas halladas en Cenicero:: L.R.

Un grupo de investigadores riojanos han descubierto y descrito la huella fósil de un ave del Mioceno en un yacimiento paleontológico de Cenicero, que han bautizado como . «Es diferente a todos los icnotaxones con los que se ha comparado -afirman en el artículo publicado en la revista especializada que certifica el hallazgo-, lo que sugiere que sea un nuevo icnotaxón aviforme con huellas parecidas a las que dejarían aves del orden gruiformes».

La huella es tridáctila y se caracteriza por una prominente almohadilla central, de gran tamaño, separada de la parte proximal de los dedos. es muy similar a las huellas de nuestra grulla común con la diferencia de que tiene entre 20 y 25 millones de años. «Aunque hay muy pocas referencias acerca de esta familia en la Península, este hallazgo podría confirmar la presencia de grúidos desde, al menos, el Mioceno inferior», afirman los científicos.

El grupo de paleontólogos que la ha descubierto está formado por Félix Pérez Lorente e Ignacio Díaz-Martínez, de la Universidad de La Rioja, José María Hernández y Xabier Murelaga, de la Universidad del País Vasco, y Salvador García Fernández, del Aula Paleontológica de Cenicero. Todos ellos trabajaron sobre la pista levantada tras una prospección arqueológica. En el emplazamiento de Cenicero, los autores de este trabajo estudiaron catorce bloques de arenisca con huellas de vertebrados.

Estos bloques que contenían los restos fósiles afloraron en el 2008 durante la construcción de una bodega en los alrededores de esa misma localidad riojana. En total fueron analizadas 142 huellas, de la cuales 72 pertenecían a pájaros, 46 a artiodáctilos y seis a perisodáctilos, y el resto (18) eran desconocidas.

Fruto de esta investigación ha sido la publicación del artículo 'Uvaichnites riojana: un nuevo icnotaxón de un ave de la familia de los grúidos del Mioceno inferior de La Rioja (cuenca del Ebro, España)', publicado en las Actas de la Asociación de Geólogos (Proceedings of the Geologists' Association). En él se describe el hallazgo de unas huellas de ave hasta ahora desconocidas. Éstas estaban preservadas en capas de arenisca en una localizada en la unidad geológica de transición entre las formaciones de Nájera y Haro.