Murillo tiene cantera

La juvenil María Eguíluz y la cadete Laura Ortiz debutaron en Superliga con el Nuchar Eurochamp el pasado fin de semana

DIEGO MARÍN A.LOGROÑO.
María Eguíluz (arriba, 16) y Laura Ortiz (abajo, 14) . ::
                         S.T./M.H./
María Eguíluz (arriba, 16) y Laura Ortiz (abajo, 14) . :: S.T./M.H.

Cuando Regla Bell ganó la primera de sus tres medallas de oro olímpicas en Barcelona'92, aún no habían nacido ni María Eguíluz ni Laura Ortiz. Veinte años después, las dos jugadoras han debutado con el Nuchar Eurochamp Murillo, compartiendo cancha y camiseta con Bell. Y es que el Murillo aprovechó los sencillos partidos que se le presentaron el pasado fin de semana como cierre de la liga regular para hacer jugar a dos canteranas de su equipo filial, el Nuchar Eurochamp Murdel, que ha logrado el ascenso al grupo A de Segunda y que el sábado se juega el campeonato contra el Iruña.

Dos de los b'aluartes del filial murillense son, precisamente, María Eguíluz y Laura Ortiz. Ambas se han unido al selecto grupo de jugadoras riojanas en debutar en Superliga, a la sazón: Yolanda Morales (Madrid), Lorena Ojeda (Granada), Elena Esteban (Burgos), Carmen Bóveda (Haro), Esther Basurto (Murillo) y Alejandra Traspaderne (Haro). Esta temporada será histórica para el voleibol de La Rioja, además de por el título de Copa de la Reina logrado por el Haro y el finalista riojano que provocará el cruce en la semifinal del play off entre Murillo y Haro, por el debut de cuatro jugadoras en la Superliga, las mencionadas Basurto, Traspaderne, Eguíluz y Ortiz. Para el entrenador del Nuchar Eurochamp, Carlos Arratia, la presencia de las dos nuevas jugadoras en la cancha se produjo «para premiar el trabajo que han venido realizando en los equipos escolares desde que empezaron a practicar voleibol con el Murillo». Es más, su debut es «la prueba evidente del progreso que han tenido».

La primera fue María Eguíluz, de 17 años, nacida en Murillo de Río Leza y estudiante de 2º de Bachillerato en Marianistas. Ella jugó contra el Cuesta Piedra el sábado y, junto a la presencia de Esteban y Basurto sobre la cancha, propició que por primera vez en la historia de la Superliga jugasen al mismo tiempo tres riojanas. María juega al voleibol desde los 5 años, desde la pasada temporada se entrena todos los jueves con el primer equipo y ya estuvo a punto de jugar en Superliga 2. «Debutar me hizo mucha ilusión, tenía muchas ganas. Me lo anunció Carlos y estuve entrenándome toda la Semana Santa con el equipo, aprovechando que no tenía clase», explica Eguíluz. Nada más salir a la cancha realizó un saque y, aunque falló una recepción, luego sumó dos puntos. «Estaba muy nerviosa, no sabía qué hacer», confiesa.

Todas sus compañeras le han dado la enhorabuena, y también sus vecinos. «Que haya dos jugadoras de Murillo en el equipo enorgullece al pueblo», afirma Eguíluz. Y es que sobre la cancha debió de sentirse como en casa: Esteban es vecina, Basurto su entrenadora... «Me dijeron que había jugado muy bien, todas me han apoyado mucho», declara. La presencia de jugadoras riojanas en el equipo no es circunstancial ni anecdótico. «Siempre es agradable para la afición ver cómo las canteranas tienen oportunidad de saltar a una cancha con el equipo de Superliga», afirma Arratia.

Para Laura Ortiz, a punto de cumplir 16 años, y estudiante de 4º de la ESO en el Sagrado Corazón de Logroño, la Semana Santa no fue vacacional. Después de disputar el Campeonato de España con la selección riojana cadete en Blanes, llegó a Murillo el sábado y el domingo debutó frente al Playa de las Canteras. «Estoy muy contenta porque, si el equipo no lograba ventaja, no iba a jugar, pero lo hice. Yo, con estar en el banquillo, ya estoy más que contenta», explica Laura. «Es una suerte tener un equipo de primer nivel y que este sea de tu mismo club», afirma. Respecto a lo que le viene por delante al Nuchar Eurochamp, Laura Ortiz es optimista: «Creo que pueden ganar la Superliga, al fin y al cabo, han estado toda la temporada arriba en la clasificación».

Carlos Arratia vio bien a sus dos pupilas más jóvenes, «con mucho temple, controlando los nervios, prueba de ello es que ninguna falló el saque». Comprobado el buen resultado ofrecido por Eguíluz y Ortiz, cabe pensar que en el futuro más canteranas tendrán hueco en el primer equipo. «Ese es un objetivo claro. En un futuro seguirán entrenando con el primer equipo aquellas jugadoras que veamos con mayor proyección e interés», explica el entrenador.