«ASUR introduce a los jóvenes en la cultura de la solidaridad»

El colectivo, premiado por la iniciativa 'Alma solidaria', ofrece a través de alumnos de la UR clases gratuitas a niños inmigrantes sin medios

PILAR HIDALGO VALLEIREGUA@LARIOJA.COMLOGROÑO.
Carlos Villar Flor, presidente de Ayuda Social Universitaria de La Rioja (ASUR)./J. RODRÍGUEZ/
Carlos Villar Flor, presidente de Ayuda Social Universitaria de La Rioja (ASUR)./J. RODRÍGUEZ

La Ayuda Social Universitaria de La Rioja (ASUR) trabaja para inculcar a los universitarios el 'gusanillo' de la solidaridad y aboga porque estos jóvenes sirvan de ejemplo para otros.

- ¿En qué consiste la labor de ASUR?

- ASUR comenzó en 1995. Su principal objetivo es concienciar a los estudiantes universitarios de la UR para que se impliquen en proyectos de voluntariado y dediquen a la semana algo de su tiempo a una tarea solidaria y social.

- ¿A qué tipo de acciones dirigen sus esfuerzos?

- En los inicios, repartíamos los voluntarios que surgían en la Universidad entre los distintos centros que necesitaban voluntariado. Pero desde hace unos años, sin descuidar esa faceta, nos hemos centrado en desarrollar proyectos propios, de cara a motivar más a los alumnos. Uno de ellos es el de atención integral a niños, en especial inmigrantes, con problemas escolares.

- ¿De qué se trata?

- Este programa arrancó hace seis cursos. En éste atendemos a unos 65 menores de 6 a 12 años de Marruecos, Pakistán, Rumanía, República Dominicana, Perú o China escolarizados en ocho colegios públicos colindantes con la Universidad de La Rioja. Los niños acuden los martes y jueves, de 17 a 18.30 horas, y están con los voluntarios.

- ¿Cómo captan a estos ayudantes?

-Al comienzo del curso realizamos una campaña de promoción yendo de aula en aula, sobre todo por las de las carreras que habitualmente son más receptivas a este programa (Magisterio, Trabajo Social, Humanidades, Geografía e Historia, Estudios Ingleses). La gente de ASUR ofrece charlas, explica el proyecto e intenta motivar a los jóvenes para que se impliquen. Cada voluntario imparte hora y media de clase a la semana para no forzar la situación, porque los estudiantes tienen que estudiar. Y la mayoría de los que se apuntan son chicas.

- ¿Cómo organizan las clases?

- Distribuimos a los chicos por nivel educativo. Los de 1º a 4º de Primaria los juntamos en un aula de Filología. Mientras, a la sala de asociaciones acuden los de 5º y 6º de Primaria. Por su parte, los que necesitan una preparación más intensiva de castellano se concentran en un aula del edificio Vives. El ratio de atención es bueno. Cada dos o tres pequeños tutelados cuentan con una monitora.

- ¿Qué tareas llevan a cabo?

- Al tratarse de menores escolarizados no tratamos de darles clases paralelas sino de reforzarles. Los voluntarios se apoyan en los deberes que traen del colegio y trabajan para que sean capaces de entenderlos y de desarrollar sus capacidades. Mientras, con aquellos que presentan carencias serias con el idioma se realiza un refuerzo lingüístico, ya que esto les dificulta todo lo demás.

- ¿Cómo repercute esta iniciativa tanto en los tutelados como en los voluntarios?

- En el caso de los tutelados, existen datos fehacientes de que este proyecto da frutos. Los pequeños sacan mejores notas, aprueban cuando antes suspendían, están más motivados... Y es que, en el fondo, son como clases particulares gratuitas para niños que no tienen medios. En cuanto a los voluntarios, de cara a su formación resulta importante y, de cara a su personalidad, complementa sus aficiones con esa generosidad que supone brindar tu tiempo libre a quien lo necesita. No en vano, en ASUR creemos que más allá del apoyo que supone para los chicos, los principales beneficiarios son los universitarios al internarse en esa cultura de la solidaridad, de preocuparse por los problemas de los demás y no limitarse al mundo académico, a aprobar o a aprovechar el aspecto lúdico de la juventud, ya que les permite buscar otras vías que pueden resultar muy gratificantes. Esto desmonta el estereotipo de que los jóvenes de hoy van 'a su bola', puesto que están ahí implicándose todas las semanas.

- ¿A qué destinarán la dotación del premio?

- Queremos ampliar el número de tulelados a 80 y proporcionarles un material escolar más adecuado.

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