«Hemos logrado pasar de asociar cáncer a muerte para vincularlo con esperanza»

El responsable nacional de la AECC destaca los avances conseguidos no sólo en los tratamientos oncológicos, sino en el perfil de la enfermedad Iñaki Martín-Gromaz Director Gral. de la Asociación Española Contra el Cáncer

E. SÁENZ MARTÍNEZ ,LOGROÑO
Martín-Gromaz, durante la entrevista // DÍAZ URIEL/
Martín-Gromaz, durante la entrevista // DÍAZ URIEL

Del temor a mencionar la palabra cáncer y mirar de reojo a quien sufre la patología, a encararla sin miedos ni tapujos. El director general de la Asociación Española Contra el Cáncer, que cuenta con más de 118.000 colaboradores en todo el país, repasó la evolución de la enfermedad en su reciente visita a La Rioja para conocer las instalaciones del CIBIR donde realizan diagnósticos y tratamientos oncológicos.

- ¿Cuál es la radiografía actual del cáncer en España?

- Se ha mejorado enormemente en el tratamiento y la atención al enfermo gracias, sobre todo, al proceso del traspaso de las transferencias a las comunidades autónomas que ha permitido una atención más detallada. Además se ha ganado mucho terreno en el tratamiento de determinadas patologías en las que el grado de curación se ha elevado sustancialmente. Es el caso del cáncer de mama, haciendo que más del 90% de las mujeres que lo padecen se curen sin problemas.

- Se acostumbra a hablar del cáncer como un todo, pero hay unos más temibles que otros.

- Todos manejamos una clasificación básica entre las patologías que presentan unos porcentajes de curación menores. Ahí están el cáncer de páncreas, pulmón, de hígado... Todos, sin embargo, exigen la misma atención social y experimentan una diferente evolución. Es el caso del cáncer de colon, que en España tenía una baja incidencia y, a medida que los estándares de vida han mejorado, su impacto ha crecido entre hombre y mujeres. Una circunstancia que se está combatiendo con las pruebas no invasivas a partir de los 50 años que han extendido comunidades como La Rioja y que confirman que la labor preventiva es fundamental.

- ¿No se corre el riesgo de un agravio comparativo en cuanto a los recursos que se destinan a las diferentes patologías?

- Lógicamente, hay algunas que tienen una incidencia más alta y que precisamente por ello recaban más inversión. Pero priorizar no significa que nos olvidemos del resto de las patologías y trabajemos con una visión amplia para atacar la enfermedad desde todos los ángulos. En la fundación científica que tiene la AECC, sin ir más lejos, no discriminamos al respecto, de forma que cuando se presenta un proyecto de calidad le dedicamos el dinero disponible porque al final redunda en beneficio de cualquier enfermo.

- Otro paso determinante en el caso del cáncer de pulmón ha sido la Ley Antitabaco. Y ello, a pesar de las quejas de hosteleros y las empresas tabaqueras.

- Con todo el respeto a la industria en general, lo que está demostrado científicamente es que hay una relación directa entre consumo de tabaco y cáncer de pulmón. Para la AECC la aprobación de la Ley ha sido un éxito por las restricciones que impone. La consecución, en definitiva, de un reto histórico por el cual hemos presionado durante años en todas las instituciones. Dicho esto, con esta legislación no concluye nuestra labor. Aún queda algo medular por hacer como es ayudar a las personas que consumen tabaco para lo cual la AECC desarrolla en sus centros innumerables cursos. Al fumador no hay que tratarle como un apestado, sino ayudarle a dejar el hábito y abundar en la educación para que los jóvenes sigan pautas de vida saludable.

- ¿Se está evolucionando a la misma velocidad en los tratamientos anti-cáncer que en la investigación para atajar la enfermedad?

- Sí. Y la tecnología de que dispone el CIBIR en esta comunidad autónoma es un excelente ejemplo de cómo se avanza en el proceso para que la quimioterapia, la radioterapia y el resto de los procedimientos se afinen no sólo para atacar el tumor, sino para permitir que la calidad de vida sea la mejor posible durante su tratamiento evitando la destrucción de tejidos y células sanas durante el tratamiento y permitiendo 'conocer' mejor cada cáncer. Un hecho fundamental teniendo en cuenta que la vacuna contra el cáncer es una quimera.

- Mientras la faceta científica sigue su curso, continúa pendiente la vertiente social del cáncer y la estigmatización que todavía padecen algunos enfermos.

- El cáncer es, por desgracia, una enfermedad muy próxima en el sentido de que está muy presente a nuestro alrededor. Eso produce miedo, pero simultáneamente se ve que los enfermos son tratados adecuadamente y que el índice de supervivencia se eleva cada día. Ahí también se ha mejorado y se ha roto el malditismo que acompañaba a la palabra, consiguiendo pasar de asociar cáncer con muerte para vincularlo con esperanza y vida. Hemos avanzado mucho, pero también le digo una cosa: queda al menos otro tanto por hacer.