Los inventos inventados del PP

SALVADOR CANTABRANA JIMÉNEZ

Cualquier día de éstos nos levantamos con la noticia que los dirigentes del PP han descubierto la pólvora, la rueda o la penicilina. ¡Ah!, no, calla, que eso ya estaba inventado. Lo digo más que nada porque son tan listos y ocurrentes que en cuatro días que llevan en algunos ayuntamientos y CC.AA. han ahorrado ya no sé cuantos millones de euros sin despeinarse, y es que como decía, son tan listos...

Aquí en Logroño, Gamarra no para de repetir que van a hacer más con menos, sin explicar claro qué van a hacer ni cómo. Bueno, en algo ya lo estamos notando, y es en que no van a abrir la biblioteca Rafael Azcona, ni el embarcadero del Ebro, y parece ser que van a dejar de iluminar calles, con lo que terminarán por obligarnos a salir con linternas por la noche, y a barrer cada vecino un trozo de acera para ahorrar en limpieza, y sacar nosotros las regaderas para que no se sequen los árboles, a no ponernos malitos para que no gastemos en boticas, y seguir ahorrando, y que los maestros trabajen el doble para ahorrar y no contratar a otros, y así suma y sigue.

Su jefe y mentor, D. Pedro Sanz, visitando los ayuntamientos de Sto. Domingo y Ezcaray, y los que vengan, haciéndose fotos con las facturas que según ellos están pendientes de pagar por la mala gestión de sus anteriores alcaldes, y promete pagarlas inmediatamente. ¿Con qué dinero, con el suyo, o con el del PP.? pues si les sobra, que se pongan al día con las farmacias, que se lo agradecerán. Son unos demagogos impresionantes.

Que se van a cargar el estado del bienestar es un hecho, y van más rápido que un rayo. A éstos ya no les detiene nadie. Van a con el viento a favor, cuentan con el apoyo de los mercados y con la resignación de una parte considerable de los ciudadanos.

¿Cómo hemos podido llegar a semejante situación de conformismo ante lo que se nos viene encima? La crisis la provoca el sistema capitalista, con nuestro dinero ayudamos a salvarlo, en el camino un reguero de parados, los especuladores siguen campando a sus anchas, nos chantajean cada día y obligan a los gobiernos a recortar hasta el infinito en derechos sociales, acabarán con nuestra sanidad pública, con nuestra escuela pública, con nuestras pensiones, y aún así la derecha ganará las elecciones.

Yo, que soy un hombre de izquierdas, seguiré peleando para que esto no suceda, yo no quiero que me roben lo que he contribuido a crear, a mí no me van a convencer ni a doblegar, y espero que seamos muchos más los que pensemos y actuemos en consecuencia, desde la firmeza democrática de nuestros principios y valores de justicia, igualdad y solidaridad.