Haciendo pueblo y haciendo Rioja

La II Concentración de Asociaciones Culturales reunió a veinte colectivos | Amigos de La Rioja convierte Logroño en escaparate de las iniciativas sociales y culturales de la región

J. SAINZ ,LOGROÑO.
Niños jugando en el Tragantúa durante el Encuentro de Asociaciones. ::                             JONATHAN HERREROS/
Niños jugando en el Tragantúa durante el Encuentro de Asociaciones. :: JONATHAN HERREROS

Berones y romanos, ciruelas y almazuelas, tallas románicas y caballeros medievales, neveras en el monte y folclore en la plaza... Tan variados y casi ilimitados son los asuntos en los que vuelcan sus esfuerzos los colectivos culturales de los pueblos riojanos. Casi no tienen nada que ver unos con otros; además, los hay con cincuenta años de experiencia y alguno surgido hace pocas semanas. Pero todos comparten dos cuestiones básicas: la inquietud particular por dinamizar su municipio y su contribución al espíritu común de una tierra rica en contrastes.

La II Concentración de Asociaciones Culturales de La Rioja, organizada por Amigos de La Rioja con la colaboración del Ayuntamiento y la Fundación Logroño Turismo, congregó ayer en la capital riojana a una veintena de colectivos de otros tantos pueblos. La plaza del Ayuntamiento fue el escenario de la fiesta, que comenzó con una muestra en la que cada asociación aportó sus iniciativas.

El Club de Consumo Huertas del Iregua, formado el año pasado en Nalda, expuso diversos productos hortofrutícolas de temporada para mostrar su proyecto de recuperación de las huertas del valle, cada vez más abandonadas por la falta de hortelanos, y su apuesta por los alimentos de cultivo ecológico, como explicaban Merche y Yoli.

A su lado, paisanos suyos servían migas de pastor a discreción y vino en porrón. Y la asociación Panal, fundada en 1995 a raíz del robo de la imagen de la virgen de Villavieja, aprovechaba su último logro, precisamente la recuperación mediante suscripción popular de otra imagen románica, para encauzar ese movimiento social hacia nuevas iniciativas de defensa del patrimonio y de fomento cultural. Ideas no les faltan, decía Ana Mari: las neveras, los senderos y las publicaciones centran ahora sus esfuerzos.

En Herramélluri también son reivindicativos: la asociación Ciudad de Libia, activa desde 1994, según contaba Julio Bartolomé, recoge actualmente firmas para la declaración de bien de interés cultural del yacimiento arqueológico de origen romano próximo a la localidad, para así poder promover una nueva campaña de excavaciones como la llevada a cabo hace cuarenta años por Alejandro Marco Pons, que sacó a la luz la importancia de esta villa en plena calzada romana.

Sería muy largo contar aquí todo lo que hacen asociaciones como Amigos de Carrasquedo, con treinta años trabajando en Grañón; Amigos de la Historia Najerillense, fundada en 1973; Amigos de San Román, creada en los años ochenta; o Amigos de Hornos de Moncalvillo, surgida este mismo año... «Toda esta gente de los pueblos -señalaba Carlos Muntión, responsable de la editorial etnográfica Piedra de Rayo, también presente en el encuentro- hace un trabajo estupendo de dinamización cultural y recuperación de los pueblos, un trabajo admirable sin el que se perderían muchas cosas importantes de nuestra cultura».

Pero no todos los colectivos presentes ayer eran de índole local, como los Amigos de Sorzano; había también grupos temáticos: el Filatélico y Numismático, nacido en 1960, y empeñado en que Correos emita un sello de tema riojano cada año, como cuenta Luis Ángel García Varela; o la Asociación de Amigos del Ferrocarril de La Rioja, que exponía una maqueta de la estación de Logroño recién derruida; o La Companna, asociación histórico cultural que promueve espectáculos medievales y mercadillos de época.

Con otro compromiso muy distinto pero igualmente encomiable, la Red de Economía Alternativa y Solidaria (REAS Rioja) estaba presente para difundir su labor de financiación para tiempos de crisis, que ya ha contribuido a poner en marcha 24 proyecto empresariales.

Y la misma Asociación de Amigos de La Rioja, que además de actuar como organizadora, exponía su campaña de recuperación del monte Cantabria como bien de interés cultural.

«Hemos querido repetir este encuentro en Logroño como escaparate -explicaba Federico Soldevilla- porque mucha gente no conoce estas iniciativas que hay en los pueblos de La Rioja». En realidad este encuentro viene desarrollándose en diversas localidades y este año se celebrará su vigésima edición el 29 de mayo en Ledesma de la Cogolla.

En la jornada hubo actuaciones folclórico-musicales a cargo de las asociaciones participantes, el tradicional Tragantúa y algún hinchable, comida popular y el café-concierto 'Canciones nuestras' del cantautor Míchel García. Una fiesta, en definitiva, con mucho sentido local y regional.

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