'Los muertos' se despiden

El director José Luis García Sánchez asegura antes de continuar en Asturias que la historia está adquiriendo «el realismo cachondo del espíritu 'azconiano'» Finalizó el rodaje en Logroño de la película basada en la novela de Azcona

J. SAINZLOGROÑO.
El consejero Luis Alegre posa con el productor Juan Gona, el actor Airas Bispo y el director José Luis García Sánchez, ayer, último día de rodaje en Logroño. ::
                             JUAN MARÍN/
El consejero Luis Alegre posa con el productor Juan Gona, el actor Airas Bispo y el director José Luis García Sánchez, ayer, último día de rodaje en Logroño. :: JUAN MARÍN

Mañana se cumplen tres años de la muerte del escritor y guionista Rafael Azcona (Logroño, 1926-Madrid, 2008), cuyo recuerdo ha estado muy presente durante los últimos días en su ciudad natal gracias al rodaje de 'Los muertos no se tocan, nene'. Pero también eso es ya historia: tal como estaba previsto, ayer se dio por concluida la fase logroñesa de filmación de la película dirigida por José Luis García Sánchez, basada en la novela homónima de Azcona. El equipo técnico y artístico continuará durante las próximas semanas en los estudios de Gona Producciones en Argame-Morcín (Asturias).

«El balance es estupendo», afirmó el director ayer durante una pausa en el último día de trabajo en Logroño. «Yo creo que gracias al recuerdo de Rafael -continuó- nos hemos encontrado aquí todo tipo de facilidades por parte de la gente: simpática, amable, cojonuda... Como Demetrio Navaridas, que nos ha abierto su casa estas dos semanas. La gente se ha volcado».

En efecto, el número 8 de la calle Calvo Sotelo, con su típico portal de hace décadas, su escalera antigua y uno de sus viejos pisos del viejo Logroño, ha sido durante siete días el epicentro de esta película, que ha encontrado en la capital riojana los exteriores perfectos para ambientar una historia de hace más de medio siglo cuyo protagonista podría ser «un joven Rafael Azcona despertando al conocimiento de la vida a través del conocimiento de la muerte y del conocimiento del amor», como explica el guionista Bernardo Sánchez.

Una película con arraigo

Él ha sido el principal responsable de las localizaciones: el primer día se rodó en el cementerio el final de la película; el segundo día se rodaron distintas escenas en el callejón de la travesía de san Roque y en el Café Moderno; y a partir del tercer día el rodaje se centró en Calvo Sotelo, conviviendo con la rutina de la ciudad. Además, muchos logroñeses han participado como figurantes e incluso como actores con papeles esporádicos.

Será sin duda una película con mucho arraigo sentimental, además de contar con subvenciones del Ayuntamiento de Logroño y del Gobierno de La Rioja, cuyo consejero de Cultura, Luis Alegre, visitó ayer el rodaje, al igual que hizo el alcalde la semana pasada.

Se despidieron así 'Los muertos...' con la promesa de regresar en otoño para el estreno. «Todavía es pronto para decir nada -comentó ayer García Sánchez-. Yo creo que la película va muy bien. Hemos conseguido el realismo cachondo del espíritu ».

Finalmente el espíritu de Azcona, resucitado por sus amigos, admiradores y vecinos hace nueve días en el cementerio municipal, quizás pueda descansar en paz al ver concluida la última película en cuyo guión trabajó. Que era, en realidad, la que la censura le impidió hacer junto a Marco Ferreri en 1956: su primera película.

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