El toreo, sentirlo es vivirlo

Una escritora, Cristina Padín; una psicóloga, Marilén Barceló, y una profesora de Periodismo, Olga Pérez esbozan tres miradas al toreo La escritora Cristina Padín comenzó ayer el Invierno Taurino de El Quite, en el que tres mujeres abordarán su pasión por el toreo desde una óptica personal

PABLO GARCÍA MANCHALOGROÑO.

Cristina Padín es holandesa, de orígenes gallegos, y quedó fascinada por el toreo merced a una mirada de gigante, la del maestro Antonio Ordóñez Araújo, el gran torero de Ronda, la de ciudad del cielo y de los toreros machos. Y es que para Cristina decir Ronda es decir toreo, y decir goyesca es afirmar Antonio Ordóñez: «Como torero lo hizo todo y lo conquistó todo. Bueno con el capote, mejor con la muleta, matador de tardes bellísimas, templado, esa quietud, Antonio Ordóñez mandaba, mucho, y era el espejo en el que se miraron muchos toreros que triunfaron años después. Sobre él se han escrito las más hermosas composiciones».

Cristina Padín, que acaba de publicar un libro sobre Julián López 'El Juli', se define como Talavantina y explicó así su relación con esta fiesta: «El toreo es un sentimiento, dicen unos toreros; el toreo es una forma de vida, afirman otros. Lo cierto y verdad es que no es fácil definirlo. Quizá sea sentimiento, emoción, belleza, valentía, temple, aroma, arte, todo eso y más.».

El próximo sábado será el turno de la barcelonesa y doctora en Psicología Marilén Barceló. Ella lo tiene muy claro: «Cataluña siempre ha sido muy abierta. La mayoría de los catalanes es contraria a la prohibición. Algunos serán aficionados otros no pero la mayoría no cree que la prohibición sea un tema ahora de interés catalán». Fue una de las personalidades que intervino en el Parlament durante el debate de la prohibición: «Para los que hablan de ética y derechos de los animales que primero conozcan la realidad del toro bravo único en su especie». Dijo, además, que los aficionados «nos sentimos dolidos cuando dicen que no respetamos al toro». Entre otras cosas, «tendrían que ver cómo viven los toros, los múltiples reconocimientos veterinarios a que son sometidos». Contradiciendo lo que creen muchos antitaurinos, «la afición no va a la plaza a ver sufrir a un animal».

El ciclo concluirá el viernes 29 de enero con la intervención de Olga Pérez Arroyo, profesora de Periodismo de la Universidad Complutense y autora de la primera tesis doctoral sobre el periodismo taurino: «A través de los ochocientos folios que presenté a defensa se conoce la evolución del periodismo taurino y sus formas de expresión hasta la llegada al periodismo de Gregorio Corrochano. Indagué, además, en la figura de este periodista y la época taurina conocida como Edad de Oro del Toreo, con sus protagonistas principales. Otro de los aspectos que he estudiado es la crónica taurina actual como modalidad periodística y su interrelación con la crónica periodística. Por último, he investigado el estilo de Gregorio Corrochano, desde dos puntos de vista: he tratado de conocer lo que el periodista dice en sus crónicas, y además, las diferentes maneras que tiene para decirlo, y de presentar lo que quiere decir».