Valpuesta aporta un estudio «revolucionario» pero sin arrogarse «el origen de la lengua»

La RAE apadrina los cartularios del monasterio burgalés como «capitales para conocer los orígenes del castellano»

AGENCIASMADRID/LOGROÑO.
Iglesia de la colegiata de Valpuesta (Burgos). ::                             L.R./
Iglesia de la colegiata de Valpuesta (Burgos). :: L.R.

La Real Academia Española (RAE) y el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua (ILCYL) presentaron ayer en Madrid la obra 'Los Becerros Gótica y Galicano de Valpuesta', un libro «revolucionario» que pretende situar los orígenes del romance entre los siglos X y XIII. Así lo calificó el anfitrión del acto y vicedirector de la RAE, José Antonio Pascual (curiosamente también codirector del riojano Cilengua), quien afirmó que la obra supone un «salto cualitativo y cuantitativo» en el ámbito de la investigación y valoró de manera «muy positiva» la recuperación del patrimonio documental.

Con todo, la esperada y polémica presentación en el mundo de la filología se realizó en términos menos agresivos que los utilizados semanas atrás por los que pretendían que esta nueva investigación venía a «dinamitar el mito de las Glosas Emilianenses como primer texto y San Millán de la Cogolla como cuna del castellano». En este sentido, el director del ILCYL, Gonzalo Santonja, precisó que el Cartulario de Valpuesta no indica que «la cuna del castellano sea Valpuesta, lo mismo que ninguna otra documentación prueba que el romance haya nacido en uno u otro lugar, porque una lengua no nace en sitio o fecha determinados sino en caminos y aldeas».

El libro, editado en dos volúmenes, analiza 187 documentos que contienen esos becerros (códices diplomáticos) que identifican la presencia de 34 escribas o manos en el llamado Becerro Gótico procedentes de la colegiata de Santa María de Valpuesta (Burgos). El estudio ofrece una colección de documentos, cuya primera datación se remonta al siglo IX y con escritura que alcanza el siglo XIII, lo que supone que el libro se convierta en «una fuente documental imprescindible para estudiar el periodo de orígenes del romance».

Santonja sostiene que de los testimonios y características lingüísticas que presentan y de las fechas tan tempranas en que fueron escritos parte de los diplomas del Becerro Gótico se concluye «de manera indubitable» que la documentación valpostana resulta de «capital importancia para conocer la etapa de los orígenes del castellano».

La edición «ofrece a los investigadores, filólogos e historiadores, no sólo una lectura y transcripción paleográfica rigurosa y fiable de los 187 documentos, sino también un minucioso y exhaustivo estudio paleográfico, que identifica la presencia de 34 escribas o manos que han sido datadas con precisión lo que permite ordenar cronológicamente los documentos».

Dos volúmenes

La edición de 'Los Becerros Gótico y Galicano de Valpuesta' es el resultado de siete años de investigación de un equipo de paleógrafos que ha contado con el apoyo de «prestigiosos filólogos», integrado por el catedrático de la Universidad de Valladolid José María Ruiz Asencio, director del proyecto, y los profesores Irene Ruiz Albi y Mauricio Herrero Jiménez.

Consta de dos volúmenes, el primero incluye el estudio, la edición y los índices (de documentos, personas, lugares y palabras) y el segundo contiene la reproducción fotográfica de los documentos que forman el Becerro Gótico de Valpuesta (AHN, Códices, 1166).

La obra se forma parte de la Colección Beltenebros del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua. Con ocho documentos datados en el siglo IX, 39 en el siglo X, 49 en el siglo XI, 90 en el XII y uno en el siglo XIII, los Becerros Gótico y Galicano de Valpuesta acreditan una mezcla de registros oral y escritos, «es decir, romance y latín, que ampara fenómenos fonéticos, morfosintácticos y léxico-semánticos propios del castellano».

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