Sotés divisa un futuro a todo gas

Los socios que lideran el proyecto estudiarán la próxima semana si ponen en producción el pozo y si inician un segundo sondeo en la zona. La operadora OGS confirma que el yacimiento es viable comercialmente

PILAR HIDALGO VALLEIREGUA@LARIOJA.COMSOTÉS.
Planta de extracción de gas en Sotés. ::                             JUSTO RODRÍGUEZ/
Planta de extracción de gas en Sotés. :: JUSTO RODRÍGUEZ

Esta vez sí. Sotés está escribiendo un capítulo inédito en la historia de las prospecciones para hallar hidrocarburos en La Rioja, después de que tras siete décadas de catas y otros siete pozos abiertos en distintos puntos del subsuelo riojano, los expertos hayan descubierto en este municipio bolsas de gas natural susceptibles de poder explotarse comercialmente.

La confirmación de que el combustible encontrado en el sondeo 'Viura 1' de Sotés fluye con la suficiencia debida para posibilitar su comercialización ha llegado en los últimos días, una vez que la operadora Oil & Gas Skills, S. A. (OGS) cerrase el pozo el pasado fin de semana y lo dejara preparado para producir, indicaron fuentes de la promotora.

A partir de aquí, el futuro de este yacimiento pasa por la reunión que los socios que lideran este proyecto -Unión Fenosa, S. A., Sociedad de Hidrocarburos de Euskadi, S. A. y la propia OGS- mantendrán la próxima semana para estudiar los resultados de los estudios desarrollados en los últimos meses para calibrar el grado de fluidez del gas y las propiedades de la roca del subsuelo y evaluar las alternativas que se abren a partir de ahora. Entre ellas, poner el pozo en producción y acometer un segundo sondeo, el 'Viura 2', en el entorno del límite con el término de Ventosa. Y es que el inicio de la segunda cata dependía de que en la primera se obtuvieran resultados satisfactorios, como así ha ocurrido. En este sentido, desde OGS, matizaron que «habrá que considerar si, a tenor de los datos arrojados por el 'Viura 1', la ubicación escogida en un principio para la segunda exploración es la mejor o habría que desplazarla algo».

Perspectivas

Las optimistas perspectivas que se ciernen sobre el yacimiento de Sotés encuentran eco en las palabras del alcalde de la localidad, Óscar Maiso. Aunque cauto, a la espera de que los socios de la iniciativa se pronuncien acerca de los planes de futuro, el primer edil no duda en afirmar que «la explotación comercial del pozo resultaría muy positiva para Sotés, en cuanto que permitiría mejorar las maltrechas arcas municipales en estos difíciles momentos para los ayuntamientos».

No en vano, la plataforma extractora tendría que tramitar la licencia de actividad en el Consistorio sotesino y abonar el correspondiente Impuesto de Actividades Económicas, como cualquier otra empresa. «Eso siempre que el Estado, propietario del gas, no considere el yacimiento como una reserva estratégica y opte por cerrarlo, un extremo que no creo que se dé», apostilla el primer edil.

Al margen de la repercusión económica, el alcalde de Sotés subraya que la situación de una planta extractora no generaría un gran impacto medioambiental en la zona. «La instalación no precisaría de mayor superficie de la que ya se ha ocupado. Además, el pozo está a unos dos kilómetros del paso del gasoducto Bilbao-Barcelona que atraviesa el entorno de Sotés, por lo que para inyectar el gas en la red no habría más que meter una tubería de dicha longitud», precisa.

Maiso advierte, asimismo, de que la incidencia en términos de empleo también sería mínima. «Se trataría de una planta pequeña, que no requeriría de grandes dotaciones de personal ni de maquinaria».

La prospección del subsuelo de Sotés para la búsqueda de hidrocarburos comenzó a principios del pasado diciembre en un área junto a la carretera a Hornos de Moncalvillo. El estudio arrancó con una previsión de emitir un veredicto en un mes y medio, pero problemas operativos y la complejidad del yacimiento por sus características geológicas han dilatado el proceso más allá de los diez meses. No obstante, el esfuerzo ha valido la pena, puesto que en junio se detectaron bolsas de gas natural a 3.788 metros de profundidad.