Vida de una escritora

Editorial Buscarini publica un libro póstumo de Pilar Salarrullana sobre una mujer afectada de cáncer El Centro Cultural Ibercaja de la capital riojana acogerá el día 9 la presentación oficial del libro

TERI SÁENZ
Vida de una escritora

Yo creía que conocía la muerte y no es cierto, por lo menos no esta muerte despiadada, desgarrada e indigna; he pasado por su antesada, he pisado su umbral, he atravesado su dintel». Son palabras de Pilar Salarrullana puestas en boca de Paz Forcada, la escritora que protagoniza la novela recién publicada por Editorial Buscarini que condensa el padecimiento y la experiencia vital de una mujer con cáncer y que, un año después del fallecimiento de la política afincada en La Rioja por la misma patología, adquieren una conmovedora dimensión. Un eco mucho más pronunciado todavía si cabe al conocer un detalle sorprendente: Salarrulana comenzó a escribir el texto en 1966 y lo concluyó en 1990, es decir, más de dos décadas antes de ser diagnosticada. Tal vez por ello la figura central de 'Premonición' remata una de las abundantes reflexiones vertidas a lo largo del libro con una exclamación turbadora: «¡Qué osados somos los escritores cuando pretendemos saber escribir situaciones que no hemos vivido»!

Las circunstancias que rodean la gestación de la obra otorgan pleno sentido al título escogido. «El manuscrito que nos remitió en principio se llamaba 'Prórroga', pero el mensaje que nos adjuntó iba encabezado como 'Premonición'», recuerdan los hermanos Diego y Rubén Marín, responsables de la riojana Editorial Buscarini. «En algún momento del trabajo de edición confundimos ambas palabras y, tiempo después, aun conscientes del error, optamos de acuerdo con sus hijos y su marido por el título final al entender que se ajustaba más fielmente al espíritu y las circunstancias de la novela».

El azar impregna desde el título de la obra hasta la publicación póstuma. «Pilar me hizo llegar el primer borrador en agosto del 2008, cuando ya conocía el alcance de su enfermedad», rememora Rubén, a quien unía con Salarrullana una vinculación no sólo literaria sino de amistad personal. «Me estremeció pensar que la había empezado a escribir muchísimo antes de ser diagnosticada, y le hice saber entre bromas que se trataba de un claro caso de ese fenómemo denominado serendipia que luego ella utilizó en una de sus columnas en Diario LA RIOJA», explica antes de la presentación oficial prevista el próximo día 9 en el Centro Cultural Ibercaja de Logroño.

Ahí arrancó el proceso de conformación del libro que quedó bruscamente frenado con el fallecimiento de la autora en junio del 2009 y que ahora, pasado más de un año, ve la luz con una poderosa impronta de homenaje y reivindicación a una de las figuras más activas en la política y la cultura de la comunidad autónoma durante la últimas décadas. Una mujer nacida en Zaragoza aunque enraizada en La Rioja que a sus cargos de senadora, diputada y teniente alcalde del Ayuntamiento de Logroño añadió a lo largo de su trayectoria una dilatadísima labor de investigación sobre la sectas religiosas.

Falsa autobiografía

'Premonición' es mucho más que la obra postrera de una autora que cuenta entre su bibliografía títulos tan relevantes y variopintos como 'Las sectas. Un testimonio vivo sobre los mesías del terror en España (1990), 'En el nombre de La Rioja' (1999) o 'La segunda avenida' (2004). El carácter falsamente autobiográfico de la novela le insufla un halo entre mágico e introspectivo, convirtiendo ahora a sus familiares en actores principales por un doble motivo: los recuerdos íntimos jalonados a lo largo de la historia de Paz Forcada (unas veces camuflados con los de la propia Salarrullana; otras recreados con retales de aquí y de allá) y el alumbramiento del libro en sí mismo, que trae al presente la figura de una madre, de una esposa, de una amiga. «En su día, hace muchos años, me negué a leer el manuscrito; estaba reciente la muerte de mi hermano José y no me apetecía nada relacionado con la palabra cáncer», confiesa su hijo Carlos Sacristán, conocido artísticamente como Tris y autor de la portada de 'Premonición' además de caricaturista de Diario LA RIOJA. «Cuando desde Buscarini me propusieron crear la cubierta y por fin lo leí, me asaltó una sensación extraña; era como si hubiera dado un salto en las leyes del tiempo y mi madre me estuviera contando desde el más allá experiencias sobre el cáncer pero mucho antes de que ella lo viviera...»

Juana, su hermana, sí sabía de la obra. Casi incluso desde que su madre esbozó los primeros párrafos. «Me lo daba a leer a trozos», revela. «Cada vez que añadía un nuevo capítulo me pedía mi opinión, y como su escritura se prolongó tantos años, fui descubriendo de primera mano cómo se desarrollaba la trama». Un relato que, como Carlos y Juana coinciden, tuvo posiblemente su germen en el tumor que sufrió una amiga muy cercana a Pilar Salarrullana y que le sirvió de pretexto para poner en palabras el pulso percibido de cerca sin imaginar por entonces que más tarde tendría que beber el mismo trago.

Pero 'Premonición' no gravita exclusivamente sobre la cuestión del cáncer utilizada como línea argumental. Ni tampoco constituye un retrato literal de la personalidad y el entorno de Pilar Salarrullana. «Claro que hay anécdotas y personajes cercanos, pero unas veces no se corresponden exactamente con la realidad y otras están construidos con retazos de diferentes modelos», indica Carlos reconociendo que uno de los hijos de Paz Forcada en la novela, Quique, estuvo como él internado en Izarra por sus malas notas y se sufragó entonces los gastos vendiendo camisetas que él mismo dibujaba para sus compañeros. «Cualquier parecido de 'Premonición' con la realidad no es pura coincidencia», concluye cargado de humor.

Transitando por ese territorio que vadea entre la ficción y la verdad maquillada, la novela ha supuesto para la familia de Salarrullana una fuente de la que en cada lectura mana una curiosidad olvidada, un hilo tras el que se intuye una parte del ovillo del clan. «La protagonista también es escritora, y como mi madre pasa una temporada en Estados Unidos dando conferencias. Hasta Inés, la fiel asistenta que describe en la historia, se parece mucho a nuestra Begoña... Lo más irreal es el pacto de los hermanos de Paz para que ninguno se dedique a la política». Juana y Carlos vuelven a reír. Como lo hacía Pilar.

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