¡Viva la banda... de Casalarreina!

MARCELINO IZQUIERDO VOZMEDIANO
¡Viva la banda... de Casalarreina!

Siempre hubo gran tradición musical en toda La Rioja Alta y todavía sigue viva la llama del si bemol y la corchea. Castañares, San Asensio, Nájera. son muchas las localidades que cuentan con banda municipal desde hace décadas y Casalarreina no es una excepción. La imagen que envía José Luis Ochoa a esta sección de la Retina de la Memoria es buena prueba de ello. La fotografía data de mediados de los años 50 -hace ya más de medio siglo- y en ella puede contemplarse a la Banda Municipal de Casalarreina vestida con uniforme de gala y desfilando marcialmente por el centro de la población, entre el paseo de la Florida y la actual avenida de la Paz, antigua carretera por la que los niños de entonces no veían el peligro. Con sin par entusiasmo, estos músicos vocacionales interpretaban alegres pasodobles, marchas militares o sones de charanga que tanto agradan en la zona, siempre alegrando cualquier fiesta de guardar que se les cruzara por delante. Y, por supuesto, todos los domingos, bailables para niños y mayores en el kiosko de la Florida.

Por sus motes los conoceréis, dice la sabiduría popular, y en la instantánea amarilleada por el paso de las décadas quedó inmortalizado Juanín, el director de la orquesta, mirando a la cámara con el orgullo de quien conoce bien las virtudes de sus músicos: 'Mari Botanas', 'Cabeza Hinchada', 'Piqueta', 'Manazas' o José Luis Ochoa, alias 'El Fú', entre otros cuantos que aparecen en la foto.

Eran tiempos de posguerra, en los que las labores del campo predominaban sobre todas las demás, y el turismo aún quedaba muy lejano en el tiempo. Para aquellos jóvenes riojanos llegaría, años después, la oportunidad de buscar un buen empleo en momentos difíciles, cuando la tierra no daba más de sí y el hambre encogía el ánimo. Muchos de ellos emigraron a Logroño, la capital todavía en desarrollo, al País Vasco (sobre todo) o a Cataluña, donde la industria necesitaba por aquel entonces mano de obra comprometida con el trabajo sin desmayo.

Pero, cuando llegaban las fiestas, todos los años volvían a reunirse los músicos de Casalarreina, su pueblo natal, para celebrar San Juan, San Vitores, la Virgen del Campo o al si era menester. Los más viejos del lugar todavía saben recitar el poema dedicado al santo patrón, que cada 26 de agosto concita a todos los vecinos: «Gloria a ti San Vitores / hijo de nuestra tierra / hoy cantamos alegres / tu victoria y tu fe / para Casalarreina / traes tu protección / y por eso cantamos / y por eso gritamos, / gloria a nuestro patrón. / Anunciaste a tu pueblo / la presencia de Cristo / que siguió entre nosotros / a través del amor. / Al Jesús peregrino, / al Jesús olvidado, / al que vive en los pobres, / al Jesús Redentor. / Gloria a ti San Vitores».

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