Un libro del investigador Daniel Closa desmonta cien leyendas urbanas

COLPISABARCELONA.

Mitos, leyendas urbanas, creencias populares, recetas de la abuela... Nuestra sociedad está llena de afirmaciones, que, además, suelen ir acompañadas por el latiguillo de 'científicamente probado', que son falsas. Daniel Closa, doctor en Biología, investigador del CSIC y director del grupo de investigación del Instituto de investigaciones biomédicas de Barcelona, se ha tomado la molestia de comprobar muchas de ellas y las desenmascara en un libro, '100 mitos de la ciencia' (Cossètania).

La lista de tópicos comúnmente aceptados es prolija. Por ejemplo: no es cierto que sólo utilicemos el 10% de nuestro cerebro. Closa mantiene que si así fuera, la especie humana hace tiempo que se hubiese extinguido. «Éste es uno de los mitos más absurdos que hay», mantiene Closa. Según este científico, esta creencia suele ir de la mano de Albert Einstein, como si el físico alemán la hubiera dicho. «Sabía mucho de fuerzas, energías, gravitación, pero no tenía unos conocimientos notables en temas de fisiología cerebral» mantiene.

Razones

«No hay ningún dato que indique que sólo usamos el 10% del seso; de hecho, cuando se mide la actividad cerebral, encontramos que todas las zonas funcionan sin excepción», remata. Otro clásico: si los chinos saltaran a la vez, alterarían el eje de rotación terrestre. Con una simple multiplicación, desmiente la creencia. Mil millones de chinos, por cien kilos, da un resultado de cien mil millones de kilos. Esa cifra, respecto al peso de la tierra equivale al salto de una mosca sobre un barco. Y está claro que éste no se hunde.

El capítulo de mitos relacionados con la comida es de lo más completo, aunque una de las creencias más arraigadas es el de que las espinacas contienen mucho hierro.