La UR se enchufa al coche eléctrico

Alumnos y profesores de Ingeniería desarrollarán un prototipo con cuatro empresas

J. SAINZLOGROÑO.
El profesor Alberto Falces y los alumnos Roberto Pascual y Pablo Miguel Fernández posan con el prototipo en la UR. ::
                             ALFREDO IGLESIAS/
El profesor Alberto Falces y los alumnos Roberto Pascual y Pablo Miguel Fernández posan con el prototipo en la UR. :: ALFREDO IGLESIAS

Quieren estar circulando con él por las calles de Logroño el año que viene, pero de momento es sólo un proyecto universitario. Ayer fue presentado en la Universidad de La Rioja (UR) el coche eléctrico en el que trabajan alumnos y profesores de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Industrial con el apoyo de cuatro empresas, Grupo Rioja 2000, Meko Europe, Toyota y Tsolar. Es 'Zemic' (zero emisiones contaminantes), «un vehículo propulsado íntegramente mediante energía eléctrica» que no contamina ni hace apenas ruido, según el director del trabajo, Alberto Falces.

«No queremos competir con Toyota -bromeó el profesor-. Para nosotros este proyecto es el pistoletazo de salida para el desarrollo de nuevas tecnologías y el estudio de nuevas baterías y nuevos sistemas que en el futuro podrían apoyar esta tecnología».

El prototipo, que será montado sobre el chasis de un biplaza convencional, contará con un motor eléctrico y tres baterías que le proporcionarán autonomía para unos 80 kilómetros y potencia para desarrollar 3.000 revoluciones por minuto y circular a 80 kilómetros por hora. Además de poder ser recargado a través de la red eléctrica en unos 45 minutos, dispondrá de una serie de módulos fotovoltaicos que alimentarán los sistemas de control informático.

Pero su mayor reto en el ámbito industrial y de I+D (investigación y desarrollo) consistirá en «el estudio de nuevos sistemas de ahorro y optimización energética dentro del vehículo tales como el frenado regenerativo o la recuperación integral de alta eficiencia en frenados intensos mediante almacenamiento intermedio».

Se trata, por tanto, no sólo de evitar las emisiones contaminantes, sino de producir rendimientos energéticos (en torno al 90%) muy superiores a los motores diésel o gasolina (estimados en un 30%), además de recuperar energía durante la frenada.

Por otro lado, se ensayarán nuevos sistemas de seguridad activa y pasiva basados en la regulación de motores eléctricos y nuevos sistemas de monitorización de los parámetros del vehículo. Estudiantes de Ingeniería Eléctrica como Roberto Pascual y Pablo Miguel Fernández trabajan actualmente en la modificación del chasis para instalar los diferentes componentes. Posteriormente se encargarán de la programación de los motores, tanto de aceleración como de frenado y para la recuperación de energía de las baterías. Serán ellos, seguramente, quienes conduzcan el 'Zemic' el próximo curso.