José Tomás está fuera de peligro y sorprende por su evolución

La enfermería del coso de Aguascalientes no disponía de los medios para atender una cornada: ni oxÍgeno, ni pinzas, ni sangre El diestro ha recuperado la consciencia y está de buen ánimo

PABLO G. MANCHALOGROÑO.
Momento en el que el torero madrileño es trasladado al hospital. ::
                             REUTERS/
Momento en el que el torero madrileño es trasladado al hospital. :: REUTERS

José Tomás está vivo de milagro. Las informaciones tranquilizadoras que llegan desde el Hospital Hidalgo de Aguascalientes (México), donde permanece ingresado en la UVI, desvelan que el diestro está totalmente fuera de peligro y que ha sorprendido a los médicos por una positiva evolución que le ha permitido departir e incluso bromear con su seres más allegados. Sin embargo, sólo la pericia y la profesionalidad del cirujano Alfredo Ruiz Romero impidieron que el diestro de Galapagar muriera desangrado en el interior de una enfermería que no disponía del mínimo instrumental necesario para atajar semejante cornada.

El torero perdió más de la mitad de su sangre en pocos minutos y cuando lo extendieron en la camilla su propio hermano le quitó el vestido con unas tijeras mientras seguía brotando la sangre de la brutal herida como un surtidor. El diestro, que había entrado en estado de en el callejón, se recuperó al llegar a manos de los doctores. Pero allí no había ni oxígeno ni pinzas. De nuevo perdió la consciencia y ante tal situación, el doctor Alfredo Ruiz decidió estabilizarlo allí mismo (es decir, abrir en vivo la pierna izquierda -no había anestesia- y pinzar sus los vasos femorales, arteria y vena). Con dicha maniobra se logró parar la hemorragia que estaba sufriendo el matador, que llegó a perder unos cinco litros de sangre». El doctor Ruiz ha comentado a diversos medios que José Tomás llegó a la enfermería tranquilo y que en varias ocasiones le preguntó: «¿Qué es lo que tengo?, doctor».

Una vez detenida la hemorragia, el diestro se le trasladó al hospital más cercano del en ambulancia, con los doctores sujetando la herida para evitar nuevas pérdidas. Allí pasó de forma inmediata al quirófano en una operación de casi cuatro horas en la que, entre plasma, suero y sangre se le trasfundieron once litros».

El coso de la ciudad Hidrocálida es una plaza monumental que afora más de 16.000 espectadores y es propiedad de la inmensamente rica familia Bailleres y sorprende que albergando una de las ferias más importantes de México la enfermería esté en tan lamentables condiciones.

Fernando Ochoa, torero mexicano y amigo de José Tomás dice que ha hablado con el presidente de la Asociación de Matadores para pedir responsabilidades.