Sergio Domínguez, ante una compleja temporada

El calagurritano actúa el viernes en la feria de San Jorge, de Zaragoza

PABLO G. MANCHALOGROÑO.
Sergio Domínguez, con su caballo 'Gallito'. ::
                             JUSTO RODRÍGUEZ/
Sergio Domínguez, con su caballo 'Gallito'. :: JUSTO RODRÍGUEZ

Sergio Domínguez encara una nueva temporada con la ilusión de dar un paso más para lograr la meta de entrar de una vez por todas en las grandes ferias en un año en el que la crisis y la drástica reducción de festejos han complicado mucho más el panorama de los rejoneadores: «Es cierto que va a ser una temporada muy dura en los circuitos que se encuentran al margen de las primeras ferias y la pelea entre todos nosotros va a ser mucho mayor todavía», reflexiona el jinete calagurritano que el año pasado actuó en 40 tardes; 48 en 2008, 42 en 2007 y 37 en 2006. Unas cifras que hablan por sí solas de la importancia de una carrera plenamente consolidada, pero a la que le falta el salto de calidad que supondría actuar de forma más regular en el circuito de más lujo, responsabilidad y dinero.

El escalafón y los puestos

Domínguez tiene bastante clara cuál es su posición actual: «Hay dos rejoneadores en la cima -Pablo Hermoso de Mendoza y Diego Ventura-, y después un grupo -Andy Cartagena, Leonardo Hernández, Sergio Galán, Moura y Álvaro Montes- que me los puedo encontrar en una plaza de primera o en ese segundo circuito. Lo que sucede es que en la mayoría de la ferias se da una sola corrida de rejones y ahí los tres puestos están casi siempre copados. Entrar ahí es durísimo y cualquier oportunidad que se tiene hay que aprovecharla al máximo». Y en eso está el joven torero riojano: «Este año empecé la temporada en Castellón en una corrida de seis rejoneadores y las cosas no terminaron de salir lo bien que hubiera deseado, tanto por el toro como por la espada». Y es que el rejón de muerte sigue siendo la principal espina de Sergio Domínguez: «Estoy trabajando al máximo por corregirlo porque en estas plazas no se me puede escapar ni un triunfo más».

Si se repasan las últimas actuaciones de Sergio Domínguez se puede asegurar que ha perdido orejas por la espada en cosos como Madrid, Castellón, Zaragoza o Logroño entre los de gran relieve: «De nada sirve lamentarme porque eso es historia y no se puede dar marcha atrás», indica el torero.

Sin embargo, esta temporada en la que probablemente baje el número de festejos con respecto a otros años sí que se va a producir un evidente salto de calidad en cuanto a las plazas en las que va a actuar el centauro riojano: «Además de Castellón y Zaragoza, tengo previsto hacer el paseíllo en Bayona, donde Pablo Hermoso de Mendoza me va a confirmar la alternativa».

Desde este año la alternativa se puede tomar en dicha plaza vascofrancesa, aunque la verdad es que parece una nueva fórmula para que los diestros que no quieren abrir cartel en los festejos puedan poner a un torero por delante de ellos, tal y como ha hecho en esta ocasión en rejoneador navarro. Sergio Domínguez no quiere valorar la fórmula, pero en todo caso se alegra: «A mí beneficia porque en caso contrario hubiera sido imposible entrar en el cartel».

Otra plaza que espera al riojano es el coso de Campo Pequenho de Lisboa, donde actuó hace tres temporadas dejando una gran impresión: «Actué frente a un toro y di una vuelta al ruedo; me encantaría volver, desde luego, y parece que hay bastantes posibilidades».

A lo largo de la temporada se irán conociendo otras plazas en las que Domínguez tiene muchas posibilidades de hacer el paseíllo, entre las que destacan Santander, Ávila o Logroño. Sin embargo, ahora no se centra en este aspecto: «Estoy preparando el festejo del viernes porque tengo muchas ganas de triunfar y de dar una buena imagen en Zaragoza». «Hace unos años -recuerda el torero- perdí la puerta grande y voy a hacer todo lo que pueda para que ahora no se me escape».