«Siendo nieto de labradores me sentí formando parte de la aristocracia»

El autor riojano acaba de publicar los libros 'Tú eres mi héroe' y 'Los recuerdos olvidados', ambos ilustrados por Gonzalo Izquierdo Juan Carlos Chandro. Escritor de cuentos para niños

DIEGO MARÍN A.LOGROÑO.
El escritor riojano Juan Carlos Chandro, junto a un joven lector de sus cuentos. ::
                             L.R./
El escritor riojano Juan Carlos Chandro, junto a un joven lector de sus cuentos. :: L.R.

Natural de Ausejo y licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Zaragoza, Juan Carlos Chandro contabiliza ya más de una docena de libros publicados, todos dirigidos a jóvenes lectores. Entre ellos cabe citar 'Un sueño redondo' (Premio de Literatura Infantil Ilustrada Tombatossals), 'El huevo más famoso de la ciudad', 'Paquito y Paquete', 'Te quiero un montón', 'Los besos mágicos'... En las últimas semanas, además, ha visto publicados dos nuevos títulos: 'Tú eres mi héroe' (SM) y 'Los recuerdos olvidados' (ambos ilustrados por Gonzalo Izquierdo), descargable gratuitamente en www.letrasriojanas.org.

-¿Qué busca antes, el matiz didáctico o una buena historia?

-Una buena historia, sin duda. Una historia que a los niños les divierta o les emocione o les cale de alguna manera. Si además les enseña algo, miel sobre hojuelas.

-Los niños de hoy no están acostumbrados a héroes cotidianos y, frente al cine o a los videojuegos, sus libros tienen una misión loable pero complicada. ¿Conseguirán convencer al lector?

-La evidencia tiene un gran poder de convicción y 'Tú eres mi héroe' les dice a los niños algo que es evidente pero que conviene decírselo de vez en cuando: que sus vidas están llenas de logros, que constantemente están enfrentándose a sus miedos y venciéndolos, y que esto los equipara con los héroes de ficción que tanto admiran.

-Aunque hay fantasía, las historias son básicamente cotidianas. ¿Se puede captar la atención del niño sin exagerar la imaginación?

-A los niños les gustan las historias fantásticas, pero también les gusta, y yo diría que les gustan especialmente, las historias que recrean situaciones que les son familiares y que están protagonizadas por personajes con los que pueden sentirse identificados.

-Con estos dos libros regresa a las ilustraciones de uno de sus primeros dibujantes, Gonzalo Izquierdo. ¿Por qué?

-Gonzalo y yo somos amigos. Cuando yo vivía en Madrid salíamos juntos y ahora que vivo en Logroño viene a visitarme con frecuencia. De vez en cuando nos apetece hacer un cuento juntos, y yo encantado, porque sus ilustraciones siempre mejoran mis cuentos.

-Usted ha escrito cuentos para niños, libros para jóvenes... para todas las primeras edades. ¿En qué momento sabe enmarcar una historia para una determinada edad?

-No es lo mismo escribir para niños que están aprendiendo a leer que para niños de 9 años que leen con soltura. De la edad a la que va dirigido un cuento depende todo: el nivel del vocabulario, las técnicas humorísticas y hasta la extensión. Por eso, antes de trazar la primera palabra de un cuento, medito profundamente para qué edad lo voy a escribir. Y hasta que no lo tengo claro no comienzo a escribirlo.

-¿Y a quién le dice «Tú eres mi héroe»?

- A mi padre y a mis abuelos. Recuerdo que cuando tenía unos 15 años iba en autobús hacia mi pueblo y se sentó junto a mí un señor mayor de un pueblo cercano al mío y entablamos conversación. Le conté que era de Ausejo, me dijo que conocía a mucha gente de allí y me preguntó quiénes eran mis abuelos. Le contesté: «Máximo Chandro y Pío Ramírez». Exclamó con admiración: «¡Coño! ¡Pues como te parezcas a ellos...!». Siendo nieto de labradores me sentí formando parte de la aristocracia. De la aristocracia de la buena gente.

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