Los investigadores salen a la calle para exigir a Garmendia mayor inversión

Cientos de manifestantes se dieron cita ayer en Madrid, tras una pancarta con el lema «Investigar es invertir en futuro»

EFEMADRID.

Cientos de investigadores salieron ayer a la calle en Madrid para exigir a la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, un incremento real de la inversión de recursos públicos y privados en el sector de I+D+i.

La manifestación, que transcurrió de la Plaza de Colón a la Puerta del Sol, estaba convocada por la Plataforma por la Investigación, que coordina a seis asociaciones de investigadores, cuyos representantes portaban una gran pancarta con el lema «Investigar es invertir en futuro». «Cristina Garmendia, qué haces con la Ciencia»; «Si somos el futuro, por qué no dais un duro»; «Lo llaman I+D y no lo es»; «Investigar es trabajar» y «Oh no, becas no, becas no» fueron algunas de las proclamas que pronunciaron los asistentes, en su mayoría jóvenes que portaban carteles reivindicativos y globos.

La Plataforma convocante aglutina a la Asociación para el Avance de la Ciencia y la Tecnología en España, a la Asociación Nacional de Investigadores Ramón y Cajal, la Asociación Nacional de Investigadores Juan de la Cierva, la Asociación de Investigadores Parga Pondal y a la Federación de Jóvenes Investigadores. Esta agrupación publicó el 26 de febrero una carta en la revista científica 'Science' con un extracto del manifiesto leído ayer, un artículo en el que denunciaban los recortes en la inversión en I+D en el presupuesto estatal y en los autonómicos, lo que afectará sobre todo a los aspirantes a entrar en la carrera investigadora.

No es la primera vez que una revista científica se hace eco de la escasez del esfuerzo inversor de España en este terreno y en la política científica. El pasado 16 de noviembre, 'Nature' cuestionaba, en un editorial, la política de investigación, desarrollo e innovación del Gobierno.

Queja de García Moliner

Por su parte, Federico García Moliner, Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica, aseguró ayer que la ciencia española «sufre un complejo de inferioridad absurdo, sin razón de ser», y ha afirmado que el país posee una juventud científica «como nunca», pero, parte, «condenada al exilio». Y apuntó que la ciencia española «es la segunda del mundo a la que más le ha afectado la actual crisis económica».