El misterio de las piedras en homenaje a los represaliados franquistas en Toledo

Piedras dejadas en las calles de Toledo que están pintadas de morado y en ellas están escritos los nombres de represaliados por el franquismo./
Piedras dejadas en las calles de Toledo que están pintadas de morado y en ellas están escritos los nombres de represaliados por el franquismo.

Centenares cantos pintados de morado con nombres de víctimas de la dictadura aparecen diseminadas por las calles y parques de la capital castellano-manchega

J.V. MUÑOZ-LACUNAToledo

Un nuevo misterio recorre las calles de Toledo. El verano pasado aparecieron 666 figuritas de cerdos elaboradas con cerámica. En septiembre, 777 pececitos de barro, también numerados y de color dorado. Y en noviembre, coincidiendo con la festividad de Todos los Santos, 144 lacitos de color blanco anudados en varios monumentos con la enigmática leyenda «144K».

Nadie ha podido identificar al autor o autores de estas acciones que algunos califican de «manifestaciones artísticas» a las que ahora se ha añadido otra: la aparición de centenares de pequeñas piedras de color morado con nombres de toledanos represaliados por el franquismo.

Las piedrecitas, desperdigadas por toda la ciudad, reflejan el listado de los toledanos empadronados en esta ciudad que fueron ejecutados durante la Guerra Civil y en los primeros años de posguerra. Listado que puede consultarse en 'foroporlamemoria.info', del Foro por la Memoria de Toledo, y el libro 'La Guerra Civil en la provincia de Toledo', del historiador José María Ruiz Alonso, por lo que quien o quienes estén detrás de este nuevo misterio se han encontrado con buena parte del trabajo documental hecho.

Franco o el Patio 31

La elaboración y posterior distribución de estas figuras podría tener relación con un reciente aniversario -los 80 años de la finalización de la Guerra Civil-, con el debate abierto sobre la exhumación de los restos de Franco del Valle de los Caídos o bien con el homenaje que se rindió hace varias semanas a las 223 personas fusiladas en Toledo durante la guerra y la posguerra y cuyos cuerpos reposan en 20 fosas del Patio 31 del cementerio municipal.

«Estamos dando pasos para recuperar la memoria, dignificar a nuestros muertos y reparar, en parte, la tragedia de sus familias», indica Javier Mateo, historiador y concejal de Servicios Sociales, que asegura no saber nada acerca de quién está extendiendo el misterio por la ciudad con el reparto periódico de figuritas.

Misterio con memoria histórica de fondo que en el caso de los peces infundieron cierto temor entre los ciudadanos. Y es que los pececitos incluían un texto de la leyenda del pez de oro del Transparente de la catedral de Toledo según la cual esta ciudad se inundará cuando caiga esa figura. El misterio sigue…