«El actual modelo de la universidad española no da más de sí»

El rector de la Universidad de Barcelona, Joan Elias Garcia./R.C.
El rector de la Universidad de Barcelona, Joan Elias Garcia. / R.C.

El responsable del único campus español presente en el 'top 200' mundial lamenta que «las trabas burocráticas nos impiden ir a fichar a los mejores»

Alfonso Torices
ALFONSO TORICESMadrid

Joan Elias Garcia (Barcelona, 1956) es desde 2016 el rector de la Universidad de Barcelona, el único centro español entre los 200 mejores campus del mundo, según el prestigioso ranking de Shanghái. El secreto de su universidad, dice este catedrático de Matemáticas, es la apuesta histórica por la investigación de gran nivel, pero avisa de que ni ellos ni ningún otro centro de educación superior español podrá aguantar sin más financiación y sin el fin de las trabas burocráticas que impiden fichar a los mejores.

-¿Cuál es la clave del éxito de su universidad, la única española entre las 200 mejores del mundo?

-El secreto es claro. Desde hace muchos años hemos apostado por una investigación del máximo nivel, por la excelencia. Esto se manifiesta, por ejemplo, en que tenemos ocho investigadores altamente citados. Ocho investigadores en el 'top 1%', más citados que el 99% de sus colegas. Tenemos mucha producción científica y de altísima calidad.

-España solo tiene 10 universidades en el 'top 500' mundial. Una menos que el año pasado y tres menos que en 2015. ¿Qué está fallando?

-Nuestra universidad está muy bien posicionada. Entre la 150 y 200 del mundo. Pero esto no aguantará muchos más años si no se apuesta claramente por la investigación, si no se ponen medios. Nosotros, como acumulamos un bagaje de muchos años de investigación, vamos resistiendo, pero otras universidades imaginamos que ya no pueden. Falta más financiación y relevo generacional. Hemos perdido una generación de investigadores jóvenes muy buenos, que se han marchado de España por la crisis. Esto ahora se empezará a notar, por el envejecimiento de los investigadores en las universidades. Hemos de apostar por la gente joven y eso significa recursos, más recursos.

-¿La universidad española puede ser competitiva con el actual nivel de inversión pública?

-No. Con la inversión actual podemos hacer lo que estamos haciendo, pero no por mucho más tiempo. Hace falta una apuesta clara por la investigación, que significa más dinero y, sobre todo, una política de recursos humanos diferente. Que podamos contratar o fichar investigadores como hace todo el mundo occidental. Si no, no podremos mantenernos en este nivel. El modelo actual no da más de sí. Necesitamos refundar la universidad mirando a otros países que van por delante.

-¿La reducción del gasto en I+D+i hace que se abandonen investigaciones?

-En mi universidad, algunos laboratorios que a las doce de la noche estaban llenos de gente joven haciendo tesis ahora miras y están con las luces apagadas.

-¿Sabe si también ocurre en otras universidades?

-Hombre, claro. De hecho, nosotros aún aguantamos el tirón porque hay fondo de armario, para entendernos. Hay grupos de investigadores muy potentes, con proyectos europeos e internacionales, pero se siente que no hay gente joven. Y los avances importantes en investigación, las ideas más novedosas, más locas, más friquis, que al final son la buenas, vienen de la gente joven, la que rompe con los moldes. Se nota que falta esta gente.

-¿Es necesaria una nueva ley de universidades?

-La ley ha de ser el resultado de un consenso de toda la sociedad para apostar por la educación superior. Ha de ser la consecuencia de un pacto de la sociedad por la investigación y la docencia de altísima calidad. Eso supone repensar profundamente lo que es la universidad.

-¿Qué cambios debería traer?

-Más que la gobernanza, que si el rector tiene más o menos poder, lo que de verdad falta es otra política de recursos humanos. Cómo podemos fichar a los mejores. Para esto hemos de ir al mercado internacional. Y fuera no se entienden muchísimas cosas: las acreditaciones, las cortapisas y aranceles legislativos que tenemos... que nos impiden ir al mercado a fichar a los mejores. A un americano, un inglés, un suizo, o a un español que recibe ofertas de fuera que son muy apetitosas y que yo no puedo igualar o superar porque la estructura de recursos humanos de las universidades me lo impide. Y no solo en profesorado, también en personal de administración y servicios, donde tenemos un retraso importante para fichar técnicos de altísimo nivel.

-¿La burocracia está poniendo techo a las universidades?

-Claramente. Por qué un profesor universitario tiene que ser funcionario (¡y yo lo soy, eh!). Yo creo que no hace falta. La LRU ha hecho mucho por la universidad, nos ha traído a donde estamos, pero ya es una ley antigua. Hemos de cambiar estructuras, que no significa quién manda o no manda. Recursos humanos. Mi universidad ha demostrado que sabe hacer las cosas muy bien. Bueno, pues que nos dejen libertad para hacerlo aún mejor y que nos den recursos. Pido autonomía total y más recursos. Poder incorporar al profesorado a quien crea los mejores. Como hacen las empresas y muchas universidades de Gran Bretaña, del norte de Europa o de EE UU.

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