Un joven en coma tras ingerir estramonio en Badajoz

El pasado domingo esta misma sustancia acabó con la vida de dos jóvenes en Madrid

ÁNGELA MURILLOBADAJOZ
Urgencias del hospital Infanta Cristina de Badajoz/
Urgencias del hospital Infanta Cristina de Badajoz

Un joven de 23 años ha ingresado a las seis de la madrugada de hoy en el Hospital Infanta Cristina de Badajoz tras haber ingerido hojas de estramonio. Se trata de la misma sustancia que el pasado domingo acabó con la vida de dos jóvenes de 18 años en Getafe (Madrid).

Según el parte médico facilitado por el Servicio Extremeño de Salud, el paciente ingresó en el Servicio de Medicina Intensiva en situación de coma y con fuertes convulsiones. El pronóstico actual es estable dentro de la gravedad con las reservas de las complicaciones que pudiera presentar en la evolución de la complicaciones hemodinámicas y neurológicas.

El paciente se encuentra homodinámicamente estable sin precisar apoyo de fármacos vasoactivos, con normalización de la frecuencia cardiaca, sedado, intubado y conectado a ventilación mecánica con mínimos requerimientos de la misma manteniendo buena oxigenación arterial. Persiste la situación actual de coma derivada de los efectos del estramonio, por lo que se mantiene la vigilancia neurológica estricta en espera de su evolución.

¿Qué es el estramonio?

El estramonio es una planta venenosa que crece en espacios naturales. A partir de determinadas dosis presenta efectos neurotóxicos. Solo en pequeñas cantidades se puede usar con fines médicos para calmar el dolor o anestesiar. Las semillas son la parte más tóxica, ya que en determinadas cantidades pueden constituir una dosis letal. Su consumo como droga provoca delirio alucinatorio incontrolable durante horas, cuando no la muerte, puesto que es la más venenosa de todas las solanáceas.

Desde la antigüedad el estramonio ha tenido usos mágicos. Las brujas y los chamanes se han valido de ella por sus efectos alucinógenos. Esta planta produce un estado de agitación al que le sigue una sensación de sueño para acabar teniendo una resaca parecida a la del alcohol y en muchos casos no se recuerda nada de lo vivido.

Muy pequeñas cantidades bastan para inducir una intoxicación grave o mortal y la ingesta de cuatro o cinco gramos de hojas basta para matar a un niño.