Pedro desatasca al Barça

Dos goles del campeón del mundo acabaron con la resistencia del Levante tras una complicada primera parte sin brillo azulgrana

P. RÍOS
Pedro desatasca al Barça

Sin Messi, con más descanso navideño que sus compañeros, fue Pedro quien se encargó de resolver el primer partido del año del líder. Un choque que se presumía propicio para que el Barça golease al Levante que sufrió un 8-0 en el Bernabéu pero que se complicó tanto para los azulgrana que hasta que no apareció el extremo canario, con la ayuda de Dani Alves, el campeón no estuvo tranquilo. Pedro no es tan genial como Messi, pero el tinerfeño es un seguro de vida para el Barcelona . Siempre responde. Con asistencias y goles. Contra el Levante lo hizo por partida doble y rozó el 'hat trick'. Ya lleva ocho en los últimos ocho partidos de Liga. Él desatascó nada más arrancar la segunda parte a un Barça que no brilló en la primera mitad y sufrió demasiado en ese período. Sólo duró ese tiempo el Levante, aunque lograse reducir diferencias y dar algo de emoción gracias a un golazo de Stuani.

El campeón del mundo acabó con la resistencia de los granotas a base de insistencia y acierto en la definición. En el primer gol contó con la colaboración de un rival, ya que su disparo pegó en un defensa, pero el segundo fue un tanto de crack, rematando sin parar desde casi el borde del área un centro de Alves. A falta de claridad y profundidad por el centro y de falta de remate por la zurda, la luz azulgrana se encendió desde la derecha.

No le vino nada bien el parón liguero al Barça. Se esperaba otra exhibición y alguno pensaba en otra 'manita' ante uno de los recién ascendidos, pero el líder no carburó en la primera parte y necesitó más esfuerzo del previsto. Hasta que Pedro abrió la lata no funcionó ni en ataque, ni en defensa. Porque arriba echó mucho en falta la magia y resolución de Messi ante una zaga levantina tan cerrada, y atrás, sin Puyol ni Piqué, sufrió cada vez que se estiraron los visitantes con una zaga liderada por una inédita pareja de centrales formadas por Busquets y Abidal, porque Guardiola no se atrevió a alinear al canterano Bartra. Los azulgrana acusaron entonces la falta de puntería de Bojan y Villa y un par de grandes paradas de Reina que salvaron a un Levante que llegó al Camp Nou como víctima propicia para sufrir otra goleada pero que plantó cara a un conjunto blaugrana con poca chispa. A Xavi, el día que igualaba el récord de partidos de Migueli, y a Iniesta, les costó demasiado crear y zafarse del trabajador medio campo del Levante, aunque el balón siempre fuese del Barça y tuviese en la primera parte hasta cinco ocasiones de gol. Tras el descanso, con un fútbol más rápido y fluido, aumentaría la cuenta.

Incluso el Barcelona se libró de que le pitasen un claro penalti, porque Abidal arrolló a Juanlu poco después de cumplirse el cuarto de hora, cuando los locales ya habían mostrado sus debilidades defensivas y habían comprobado que el Levante no iba a ser una presa fácil. Más extraño resultó que los azulgrana, acostumbrados a meterse hasta la cocina, lo intentasen con disparos desde fuera del área viendo las dificultades para pisar el área pequeña. Después, sin dejar de intentarlo, aunque cada vez con menos confianza, llegó con más peligro, pero entonces chocó contra el portero y los rechaces de la defensa. No estaba Messi y el Barça lo notaba.

Cojo por la izquierda

Afortunadamente para el Barça, como este equipo tiene entre sus muchas cualidades la de jugar al fútbol y no dejar de empujar e insistir hasta que logra su propósito, fueron Alves y Pedro quien decidieron poner tierra de por medio, y en menos de un cuarto de hora sentenciaron al Levante. Dos jugadas similares para cumplir la lógica y provocar que el juego azulgrana mejorase y el Levante se hundiese moralmente hasta que Stuani encontró puerta con una volea pocos minutos después de pisar el césped. Antes, Guardiola decidió retirar al renqueante Mascherano y dar la oportunidad a Thiago, y Pedro mandó otro remate al larguero. En los momentos en que el Barcelona ya se había reencontrado con su juego, aunque Villa y Bojan seguían desaparecidos.

El marcador, a pesar de que el líder estaba cojo por la izquierda, pudo aumentar, porque este Barcelona no deja de fabricar oportunidades de gol. Esta vez, sin embargo, hubo escaso acierto en la resolución. En cambio, el Levante, que dio una gran imagen, aprovechó una de las pocas ocasiones que se le presentaron, aunque con la experiencia y la seguridad que tienen los azulgrana no se les iba a escapar el triunfo. Hay días peores en los que toca sufrir, pero este Barça sigue pisando fuerte. A pesar de que las Navidades no ayuden.