«Se sorprenderían muchos si supieran qué políticos son 'gays'»

A. SOTOLOGROÑO

- ¿Cree que puede perder votos, o ganarlos, por declarar públicamente que es homosexual?

- Ni una cosa ni otra. No creo que la gente de Soto, que me conoce de toda la vida, cambie su opinión sobre mí por mi orientación. No soy un bicho raro, sólo una persona más.

- ¿Conoce a más 'gays' y lesbianas en la actividad pública?

- Sí, en el PP, en el PSOE y en el PR.

- ¿Y se plantea hacer 'outing' (sacarlos del armario) si en alguna ocasión apoyan normas que limiten los derechos de los homosexuales?

- Yo nunca haré 'outing'. Los gustos sexuales son personales y de cada uno, de nadie más. Pero estoy seguro de que muchas personas se sorprenderían si supieran qué políticos son 'gays'.

- ¿Por qué no salen del armario más políticos 'gays'?

- Porque los del PP y los de algún otro partido tienen miedo a represalias, en un caso, dentro de su formación, y en otros, de cara a los votantes. Creen que perderán votos. Eso sí, personalmente, considero que es más importante la dignidad que los votos.

- ¿Ha charlado de estos asuntos con algún homosexual del PP?

- Sí, he tenido oportunidad de hacerlo. Me he sorprendido que alguno de ellos no está a favor del matrimonio homosexual, sino de la unión de parejas. Han sido educados en una moral católica muy estricta y les cuesta romper las cadenas. Personalmente, no entiendo cómo un homosexual puede estar en el PP.

- En Campillo de Ranas (Guadalajara), 40 de los 170 vecinos son homosexuales. Fueron atraídos al pueblo por un alcalde activista. ¿A usted le gustaría que Soto en Cameros fuera una especie de paraíso 'gay' en La Rioja?

- No fomentaría que Soto se convirtiera en un paraíso 'gay'. Lo que yo quiero es que sea un pueblo para todos independientemente de la orientación sexual de cada cual. Yo no creo que haya que presumir de si se es 'gay' o heterosexual. El problema es que mucha gente, sobre todo votantes del PP, se cree que vamos por la calle diciendo: 'Hola, buenos días, soy 'gay'. Y nada de eso. Los heterosexuales no van con un cartel que dice: 'Soy heterosexual' y los homosexuales, tampoco. Eso sí, si sale la conversación, uno puede contar su orientación, pero no hay que alardear de ella.

- Como concejal, tendría la oportunidad de casar a una pareja de homosexuales. ¿Qué le parecería?

- No tendría ninguna objeción de conciencia (risas). La verdad es que me haría ilusión.