San Juan Xar, el mejor Rincón de 2014

San Juan Xar, el mejor Rincón de 2014

Una cueva sagrada en un bosque singular, el de Igantzi, evoca el culto ancestral a las divinidades del agua

GUÍA REPSOL

Un santuario (espiritual) dentro de otro santuario (natural). Eso es San Juan Xar, una reserva que atesora el único bosque de carpes (Carpinus betulus), también conocidos como abedulillos, de la península. Y, en el corazón de esta selva primigenia, una gruta-ermita con una fuente de tres chorros que se convierte en cuatro los años lluviosos y cuyas aguas, se dice, tienen milagrosos poderes curativos contra afecciones de la piel. Es tradición que se beba primero de cada uno de los caños y que luego se frote con un paño mojado las partes doloridas. Luego, se abandona el pañuelo en los alrededores de la fuente.

Evidentemente, antes de que llegara aquí la imagen de San Juan Bautista que habita la cueva, los rezos y las ofrendas eran para las lamiaslamiak, las ninfas que, según la mitología, habitaban esta zona en los albores del tiempo.

Otra cueva que hay que ver en esta esquina noroccidental de Navarra, sobre todo si vamos con niños, es la de Zugarramurdi, famosa por sus akelarres, que acabaron por obra y gracia de la Inquisición en 1610. Y otra reserva natural, el Señorío de Bértiz: 2.052 hectá­reas de hayas y robles, con soberbias vistas sobre el valle de Baztán, ideales para compartir en familia o con amigos. En ella y en todo el valle se cría la mejor ternera de Navarra, que estofada, como la hacen aquí, es un auténtico manjar. De hecho, es con lo que se prepara el típico busti (mojar, en vasco), un trozo de pan que se empapa en el puchero y se sirve como aperitivo. Si queremos comer de lujo y en pareja, podemos acercarnos a Pamplona y disfrutar del excelente restaurante Rodero, con tres Soles Repsol. Las temperaturas por esta zona son relativamente suaves, pero al estar en la zona con mayor número de precipitaciones de Navarra, conviene tener a mano un chubasquero.

Fuente: Guía Repsol