Extremadura, cuna de conquistadores

Extremadura, cuna de conquistadores

'La Ruta de los Descubridores' es un homenaje al hito realizado por el extremeño conquistador y descubridor Vasco Núñez de Balboa, quien el 25 de septiembre de 1513 se convirtió en el primer hombre del Viejo Mundo en ver el Océano Pacífico desde las costas de Panamá

GALO M. APARICIO CÁCERES.

La dehesa extremeña fue tierra de frontera entre el mundo cristiano y el musulmán. Una vez saldadas las rencillas las fortalezas, alcazabas y murallas se transformaron en balcones desde donde mirar al Nuevo Mundo. Con los conquistadores y descubridores Vasco Núñez de Balboa, Hernán Cortés, los hermanos Pizarro, Francisco de Orellana, Pedro de Valdivia e Inés Suárez, viajó la tierra en la que nacieron: Extremadura. Una tierra de extremos que estiraron hasta el Océano Pacífico, lindando con los imperios Azteca e Inca. Hoy, al otro lado del Atlántico, se desdoblan las localidades extremeñas de Guadalupe, Medellín, Mérida, Trujillo y Plasencia por la geografía americana.

El patrimonial Monasterio de Guadalupe aúna todo lo que significó la colonización: una empresa con un leitmotiv religioso compatible con el comercio de metales preciosos y productos exóticos para la dieta de la época del mundo conocido. En este santo lugar los monjes jerónimos bautizaron por primera vez a dos indígenas y cultivaron en su huerto pimientos y tomates, todo traído de América por Colón.

Dónde comer
En Guadalupe
Restaurante de la Hostería, en el mismo monasterio.
Dónde dormir
En Trujillo
NH Palacio de Santa Marta. Calle Ballesteros, 6. www.nh-hotels.com
Hotel Casa de Orellana
Calle de las Palomas, 5/7 www.casadeorellana.com
En Mérida
Parador Nacional. Plaza de la Constitución, 3. www.parador.es/es/parador-de-merida

Vasco Núñez de Balboa se bautizó en un lugar más modesto, la Iglesia de San Bartolomé de Jerez de los Caballeros, su pueblo. Un núcleo urbano, custodiado por encinas, que los templarios rodearon con una muralla, protegieron con una fortaleza y defendieron desde unos torreones. En su interior de calles estrechas y casas blancas, se alternan construcciones religiosas, militares y civiles de estilo árabe, gótico y barroco. En una de esas casas blancas se encuentra el Museo de Vasco Núñez de Balboa, el primer europeo, con ayuda de los indígenas, en ver el Pacífico desde la selva del Darién en Panamá.

Trujillo homenajea a Francisco Pizarro, fundador de Lima, tras derrocar al Imperio Inca

Desde Medellín hasta la capital del Imperio Azteca, México-Tenochtitlan, viajó Hernán Cortés. El conquistador metelinense es recordado en su pueblo gracias a una estatua levantada en la plaza principal. No hay una casa museo, pero sí un mojón que indica el lugar exacto en el que vivió. En Medellín no falta un castillo medieval desde el que contemplar los restos de un teatro romano y la Iglesia de San Martín, donde se bautizó Cortés. Apellido tan célebre durante la conquista como el de Pizarro. Francisco Pizarro, fundador de Lima, tras derrocar al Imperio Inca, nació en Trujillo, igual que Francisco de Orellana, fundador de Guayaquil y quien navegó el río Amazonas. Este pueblo se puso a punto gracias a las remesas de oro y plata procedentes de América.

Los hombres que se fueron y regresaron habiendo hecho fortuna construyeron palacios y mansiones. En torno a la Plaza Mayor, en la que sobresale una gran estatua ecuestre de Francisco Pizarro, se suceden los palacios de los Duques de San Carlos, del Marqués de Piedras Albas, del Marqués de la Conquista (residencia de Hernando Pizarro, hermano de Francisco) y muy próximos se encuentran los de Chaves Cárdenas, Chaves Sotomayor, Santa Marta, Orellana-Pizarro, Pizarro Aragón y el de los Marqueses de Sofraga.

En el Museo Francisco Pizarro hay una exposición sobre los productos importados y exportados a y desde el Nuevo Mundo. Para saber más acerca de Orellana lo mejor es alojarse en su antigua casa y escuchar las historias ambientadas en el Amazonas que cuenta José Ignacio, quien la convertido en un hotel delicioso.

Del Viejo al Nuevo Mundo viajó la gramática española de Antonio de Nebrija gracias a un noble oriundo de Plasencia, Juan de Zúñiga de Pimentel. Localidad que también vio nacer a Inés de Suárez y Pedro Valdivia, fundadores de Santiago de Chile. Una araña gigante de tres patas y una calle con su nombre homenajea a esta mujer descubridora, que no fue la única.

Desde finales del siglo XV Extremadura está en América y América en Extremadura. Tierra de frontera y extremos, tierra sin mar a la que Vasco Núñez de Balboa le añadió un océano.