Érase una vez en el Oeste

JUAN A. SALAZAR

Centauros del desierto', 'Solo ante el peligro', 'Sin perdón', 'Murieron con las botas puestas'... y, desde el pasado 26 de octubre, 'Red dead redemption 2'. A pesar de que algún purista sufra mareos y malestar general tras leer una afirmación semejante, 'Red dead redemption 2', la última novedad de Rockstar Games, ha llegado para entrar directamente en la amplia lista de clásicos del Lejano Oeste.

Y es que ya han pasado ocho largos años desde la publicación de la primera entrega, la fantástica historia de John Marston, un antiguo forajido que quería redimirse ante la justicia y vivir tranquilamente con su familia. Ocho años más tarde (y con solo un Grand Theft Auto de por medio, en 2013), Rockstar Games ha dado continuidad, en forma de flashback, a esta primera entrega. Y es que casi todo lo que sale de la factoría del desarrollador neoyorquino se convierte en oro. Con una clara estrategia de no saturar el mercado con versiones casi idénticas de los mismos juegos año tras año, los estrenos de Rockstar resultan auténticos 'shocks' en una industria ya de por sí acostumbrada a abultadas cifras de negocio y de beneficio.

Esta vez, el protagonista es Arthur Morgan, un forajido que pertenece a la banda de Dutch Van der Linde, nombres éstos que ya aparecen en el primer episodio.

Pero quizá lo más increíble de esta segunda parte, sea el mimo, el cariño y el detalle con el que están desarrollados tantos y tantos aspectos de la aventura de Arthur Morgan. Y es que, tras la última actualización, 'Red Dead Redemption 2' ocupa más de 100 gigas en el disco duro de nuestra consola. Es decir, el juego más pesado, por el momento, de esta generación de máquinas... y quizá también la cumbre a la que dicha generación puede llegar.

Toneladas de libertad

'Red Dead Redemption 2' es, ante todo, un juego de mundo abierto ambientado en unos Estados Unidos a caballo (nunca mejor dicho) entre el siglo XIX y el XX. Poco a poco, las ciudades, los bancos y el ferrocarril se van apoderando de una civilización, que cada vez deja menos espacio para aquellos vaqueros que aún quieren vivir en libertad y sin ataduras.

Es en este contexto en el que Arthur Morgan y su banda deben sobrevivir en un vasto y salvaje mundo abierto, que se puede recorrer al gusto del jugador. El título deja enormes parcelas de libertad al usuario para explorar la inmensidad de su mapa, de sus personajes primarios y secundarios, de sus bosques, desiertos, montañas y ciudades.

Con todo, en 'Red Dead Redemption 2', el jugador no se sentirá abrumado por la dificultad o la complejidad de determinadas misiones o desafíos. El juego fluye en manos del jugador, cuyo único límite serán las horas o el interés que le suscite la aventura de Arthur. Además de la más que suficientemente larga historia principal, existen tantos elementos desbloqueables que descubrir en el inmenso mundo abierto que nos ofrece el título, que el jugador dispondrá de todas las horas y dificultades que quiera buscar y encontrar.

La aventura de Arthur

Quizá uno de los aspectos más novedosos del título sea el propio campamento itinerante en el que Arthur vive junto a su banda. Al contrario que el anterior protagonista, John Marston, Arthur vive en un entorno social, donde será importante la forma de relacionarse con cada uno de los miembros del campamento e influirá enormemente en el desarrollo de la historia. Además, el jugador deberá decidir cómo se comporta Arthur ante las distintas situaciones que le toca vivir. Su honorabilidad o su falta de ella, también afectará al desarrollo de la historia, a la forma en el que los personajes no jugadores se relacionan con él e, incluso, a las formas de morir, más o menos gore, con las que se las tendrá que ver Arthur.

Sin duda, si algo ha disparado las cifras de ventas y las expectativas puestas en 'Red Dead Redemption 2' por los jugadores, ha sido la satisfacción y el enorme entretenimiento que experimentaron aquellos que jugaron la primera entrega.

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