Complicaciones en el inicio de temporada en Béjar

La zona de Debutantes de la estación de Béjar, la única disponible en la actualidad/Twitter Béjar-La Covatilla
La zona de Debutantes de la estación de Béjar, la única disponible en la actualidad / Twitter Béjar-La Covatilla

El centro salmantino únicamente ha podido poner en marcha sus tres zonas de debutantes, para disgusto de muchos usuarios

JUANJO GONZALOMADRID

En ocasiones parece que las cosas no terminan de arrancar, o al menos de hacerlo como a uno le gustaría. Y las consecuencias no siempre son positivas. Cada inicio de curso se complica sobremanera en las pistas situadas en el Sistema Central, en un lugar en el que las superficies son bastante más reducidas que en otros puntos de España y donde rara ocasión ha abundado la nieve.

Ninguno de los centros que se sitúan en la capital del país o sus alrededores ofrecen condiciones llamativas. Un mal que no lo es tanto si se compara con campañas pasadas, cuando a estas alturas del curso apenas se había disfrutado de una sola jornada sobre la nieve. En Béjar, donde hace una semana pudieron iniciar la temporada para sorpresa de muchos, la situación no termina de ser sencilla para nadie.

La estación de Béjar, en una imagen de inicios de diciembre
La estación de Béjar, en una imagen de inicios de diciembre / Béjar-La Covatilla

Sorprendente porque pocos esperaban que llegase a disfrutar de la Navidad, unas fechas de las que ni mucho menos es habitual, pero también por sus zonas disponibles. Han sido muchas las críticas a través de las redes sociales, quejándose amargamente por la apertura exclusiva de las tres zonas de debutantes y de un calendario en el que estas semanas navideñas aparecen como temporada alta con tan solo 700 metros de superficie esquiable, lo cual implica un precio mayor en el forfait.

El dominio salmantino cuenta con solo 700 metros abiertos

Aunque parece complicado, al menos por el momento, persiste la esperanza de recibir precipitaciones para poder acceder a nuevas zonas del centro. Sobre todo tras el puente, cuando el viento volvió a ser el azote de un dominio que siempre suele ser castigado por las inclemencias meteorológicas.

Con el 2017 tocando a su fin, muchos son los que ya se han acercado a testar la calidad de una nieve que ahora cuenta con algo más de 30 centímetros de espesor. Los operarios, como hasta ahora, continúan trabajando para ofrecer las mejores calidades posibles con el objetivo de ayudar a crecer.

 

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