En busca de la ocasión y la sorpresa

Personajes de otros tiempos, incluso de otros mundos, se mezclan con los del siglo XXIen el Mercado Medieval./Javier Albo
Personajes de otros tiempos, incluso de otros mundos, se mezclan con los del siglo XXIen el Mercado Medieval. / Javier Albo

Las ferias de Santo Domingo despliegan una gran oferta comercial y de ocio en una ciudad que vale la pena visitar ya por sí sola

Javier Albo
JAVIER ALBOSanto Domingo

Las ferias de Santo Domingo de la Calzada, inauguradas ayer y vigentes hasta este próximo domingo, incluido, brindan un plan instantáneo, como es la posibilidad de disfrutar de sus mercados, de su animación medieval, su gastronomía, patrimonio y programación cultural, y, por otra parte, resuelven ese otro plan 'forzado' que traen consigo las fechas navideñas al capacitar, al mismo tiempo que todo lo anterior, la posibilidad de llenar despensas o cubrir los múltiples compromisos que el consumista mes de diciembre trae consigo en forma de regalos.

La ciudad calceatense desarrolla estos días un gran esfuerzo para atender a las decenas de miles de visitantes que se esperan. Ello pasa, por ejemplo, por un comercio local al pie del mostrador los cuatros días, sin descanso, para rentabilizar el gran tránsito por este 'puente' festivo, que para muchos supone la mejor oportunida de hacerse un 'colchón' ecónómico que les permite hacer frente a la otra cara de la moneda: los meses, como páramos, de enero a marzo.

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Y es que las ferias son eso, comprar y vender. Sus orígenes no son otros que el intercambio de dinero por viandas o ganado ya en la Edad Media, porque en Santo Domingo de la Calzada, ciudad de tradiciones, ya se celebraba un mercado anual nada menos que desde el año 1270, mediante privilegio concedido por el rey Alfonso X El Sabio.

La ficha

Cuándo:
hasta el próximo domingo, incluido.
Qué:
mercados de artesanía, de antigüedades, de productos ecológicos y gran animación de calle inspirada en la Edad Media.
Dónde:
Santo Domingo de la Calzada.

En ello siguen, con los avatares propios en tan largo periodo de tiempo pero actualizados hace casi tres décadas en el formato actual, que sigue funcionando. Le gusta decir al alcalde, Agustín García Metola, que «las ferias convierten a la ciudad en el principal referente turístico en todo el norte de España», para lo cual esgrime esa cifra que cada año, arriba o abajo, ronda los 100.000 visitantes. No está nada mal para una ciudad de tan solo 6.300 almas.

Música, pasacalles, artesanía y alimentación en las ferias. / Javier Albo

Si solo fuera para ellas, estos días habría un puesto de venta por cada 18 habitantes, aproximadamente. Ello es así porque al comercio local se suman en ferias otros 200 puestos de venta más, repartidos entre los cuatro grandes mercados que abrieron ayer sus puertas. Como el Mercado del Camino, 'el de la carpa', que reúne en 1.500 metros cuadrados a 83 artesanos de 29 provincias españolas y propicia un trato directo entre productor y consumidor.

Abre sus puertas de 10 a 14 y de 17 a 21 horas. El Mercado Medieval, por su parte, llena de animación las calles del Casco Histórico de la ciudad, que recupera la antigüedad perdida y se ambienta, al detalle, en un tiempo de mercaderes -86 hay este año- pero también de damas y caballeros, de juglares, elfos, malabaristas, duendes y una legión de personajes, a cada cual más singular, cuyo único propósito es entretener al visitante. ¡Y vive Dios que lo logran! Hay espectáculos de fuego, teatro de calle, tiro con arco, torneos y bodas medievales, exhibición de aves rapaces y otras muchas citas para disfrutar de un día agradable y diferente, todo ello entre las 10 y las 22 horas, de forma ininterrumpida.

Las ferias también son ecología, presente en la Ecoferia del Camino. La edición de este año reúne a unos 25-30 productores en el polideportivo de Margubete, que ofrece cada uno de los días talleres demostrativos: hoy de Huerto en Mesa de Cultivo y Nendo Dango (bola de arcilla en japonés), mañana de dulces veganos y el domingo de plantas medicinales, todos ellos a las 12 horas. Atiende de 10.30 a 14.30 y de 16 a 20.30 horas.

Por último, en el claustro de la iglesia de San Francisco busca cobijo la Feria de Antigüedades, Coleccionismo y Vintage, en la que una docena de anticuarios ponen a la venta objetos de otros tiempos, de 11 a 20 horas.

Si los niños se aburren, de tanto mercado, hay para ellos una 'Ludoteca medieval' en el Ceip Beato Jerónimo Hermosilla (edificio de la plaza de España), que hoy y mañana abre sus puertas de 17 a 20 horas y el domingo de 10.30 a 13.30 horas.

 

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