Fapa-Rioja y la jornada escolar

GREGORIO MANUEL MARTÍN BENGOAVICEPRESIDENTE DE FAPA-RIOJA

Se inicia en La Rioja, más tarde pero con la misma intensidad que en otras comunidades autónomas, el debate sobre la jornada escolar y los «tiempos escolares». La oposición de FAPA-Rioja a la jornada continua es pública, si bien no deja de sorprendernos la virulencia con que algunos reaccionan ante esta postura. Sirva como ejemplo la carta de Alicia Romero Martínez, secretaria de organización de FETE-UGT Rioja, publicada el 19 de marzo, en la que se dice textualmente que los procesos de consulta de los colegios La Vega y Sancho III, sobre el cambio de jornada escolar, «evidencian el carácter dictatorial y antidemocrático de la norma reguladora impuesta por la Consejería y jaleada y aplaudida por quienes dicen representar y ser portavoces de padres y madres, sin antes haberles oído». Leyendo opiniones como ésta no queda más remedio que plantearse si asistimos de verdad al comienzo de un debate o, simplemente, al de una gresca.

Hagamos en primer lugar una puntualización sobre el «carácter dictatorial y antidemocrático de la norma». El proyecto de orden que regula la jornada escolar fue remitido al Consejo Escolar de La Rioja, órgano consultivo que agrupa a los sectores que tienen algo que decir en el terreno de la educación. Sus dictámenes no son vinculantes, pero sí son un buen «termómetro» de opinión respecto de los proyectos educativos del Gobierno de La Rioja.

FETE-UGT presentó enmiendas al texto de varios artículos, entre ellos el 7.g de la mencionada orden, que establece que «para que la votación (de los padres) se considere válida deberán participar en ella un mínimo del 75% del total de personas que componen el censo, y para que la propuesta se considere aprobada, deberá constar la conformidad de un mínimo de dos tercios de los votantes». Pretendía sustituir 75% por 50% y dos tercios por tres quintos, pero la enmienda sólo obtuvo 8 votos a favor, votando 17 consejeros a favor del texto original. Siendo consecuente con estos resultados, la Consejería de Educación mantuvo, no impuso, dicho texto.

Pero Alicia Romero dice de la orden no sólo que es dictatorial y antidemocrática, sino que está «jaleada y aplaudida por quienes dicen representar y ser portavoces de padres y madres sin antes haberles oído». ¿Se trata de arrojar una sombra de duda sobre la representatividad de las asociaciones de padres? ¿O es que cuestionar la jornada continua nos convierte automáticamente en el enemigo a batir, legitimando cualquier tipo de descalificación?

En FAPA-Rioja hemos apoyado el trabajo voluntario de las APAs en los centros escolares, recibiendo a menudo críticas de una parte del profesorado. ¿Quién no ha oído en consejo escolar que los niños deben estar a primera hora de la mañana con sus padres? ¿Qué APA no ha tenido que emplear horas en explicar algo tan elemental como que es imposible estar con tus hijos si entras a trabajar a las 8:00 de la mañana, y que sería deseable poner en marcha una guardería matinal? ¿Qué APA no ha tenido que trabajar para mejorar el servicio de comedor, o no ha planteado alguna vez, sin éxito, abrirlo en junio y en septiembre? ¿Qué APA no ha empleado una parte importante de su tiempo en establecer un calendario atractivo de actividades extraescolares? ¿Cuál sería, por ejemplo, la participación de los colegios públicos en los Juegos Deportivos de La Rioja, si muchas APAs no hubieran creado estructuras adecuadas para la formación y mantenimiento de equipos en las distintas categorías y disciplinas?

Y de repente, como por arte de magia, los proyectos de jornada continua incluyen todas estas iniciativas. Tras varios años escuchando que intentamos «aparcar» a nuestros hijos en la escuela, los profesores nos dicen ahora que no nos preocupemos, que podremos «aparcarlos» incluso mejor si trasladamos la jornada lectiva a la mañana.

En el proyecto del Siete Infantes de Lara, único centro que ha votado afirmativamente el cambio de jornada, se recuerda a los padres que pueden llevar a sus hijos a las 7:45 o a las 9:00; que pueden recogerlos a las 14:00; a las 15:30 si se quedan a comer; a las 16:30 si acuden a los talleres de comedor o a las 17:30 si participan en extraescolares. Y, por supuesto, hay comedor en junio y en septiembre. Eso sí, la jornada lectiva concentrada entre las 9:00 y las 14:00 (sin descansos de 9:00 a 12:00) y un pequeño detalle por aclarar: cuánto costará y quién pagará el nuevo comedor, los talleres, la guardería o las extraescolares.

Pero si los profesores están de acuerdo y un sector de padres lo apoya, ¿por qué oponerse al cambio? En FAPA-Rioja creemos que la jornada continua beneficia a los profesores y a parte de los padres, pero que nadie es capaz de evaluar con rigor los efectos que la concentración del horario lectivo puede tener, tanto en el modelo de escuela pública en general como en nuestros hijos en particular. Los estudios realizados se centran en el grado de satisfacción de padres y profesores, pero no analizan los efectos mismos del cambio en aspectos tan importantes como el rendimiento, la fatiga y el grado de atención o los resultados académicos de alumnos y alumnas.

Y tampoco apuntan hacia un modelo definido de escuela pública. Sirva como ejemplo que mientras La Rioja trata de concentrar cinco horas lectivas, Cataluña comienza el curso que viene la sexta hora lectiva en los centros públicos, para equiparar su oferta con la privada-concertada.

Confusión, en suma, y un abanico de posibilidades muy amplio, como señala Fernández Enguita: «Un buen centro, con un profesorado comprometido, puede servirse de la jornada continua para lanzar un ambicioso programa de actividades complementarias para los alumnos y actividades cooperativas para los profesores; en un mal centro, por el contrario, sólo servirá para despachar antes a casa a los alumnos y que puedan hacer lo propio los profesores».

Mientras en FAPA-Rioja sigamos teniendo dudas mantendremos nuestra oposición a la jornada continua, defendiendo la exigencia de mayorías cualificadas para que aquellos centros escolares que opten por ella lo hagan, al menos, con un amplio consenso.

Quien desee reflexionar en torno a estas cuestiones, está invitado este sábado 8 de abril a las XXII Jornadas de APAs que, bajo el lema 'Jornada escolar y tiempos escolares', se celebrarán en el IES La Laboral. Una reflexión que se adivina fundamental para centrar el trabajo de muchas comunidades educativas durante los próximos meses.